El Niño es un fenómeno meteorológico que se
da en el Pacífico; su origen se relaciona con el nivel de
la superficie oceánica y sus irregularidades en la temperatura.
Este fenómeno trae consigo sequías e inundaciones
de gran magnitud.
Las condiciones que originan el Fenómeno del Niño
pueden describirse así: en condiciones normales las corrientes
atmosféricas desplazan ligeramente el volumen de agua del
océano Pacífico hacia la costa este; pero, en las
condiciones del Niño, algunas corrientes atmosféricas
quedan alteradas, disminuyen la intensidad en su dirección
habitual (oeste-este) e incluso llegan a invertirse.
Tal disminución de la corriente superficial repercute sobre
la vida marina con significativas consecuencias. La irregularidad
térmica de la superficie oceánica altera el clima habitual
de las regiones afectadas (costa de Sur América, especialmente
Perú y archipiélagos del Pacífico como las Galápagos)
manifestándose entonces con fuertes inundaciones y sequías.
Territorios del interior que habitualmente se caracterizan por su
humedad, entran en un periodo de sequía; en tanto el desierto
florece debido a las copiosas precipitaciones. Las lagunas andinas
se secan totalmente; en otras zonas, las lluvias torrenciales se llevan
puentes, caminos, y hasta vidas humanas. Durante un Niño muere
una gran cantidad de especies marinas, la disminución de la
concentración de sustancias alimenticias en la superficie,
incide directamente en esa elevada mortalidad. La disminución
de nutrientes influye directamente en la producción de algas,
la cual sufre una merma considerable. Si la base de la cadena alimenticia
se ve tan seriamente afectada es lógico que tanto herbívoros
y depredadores sufran una disminución proporcional.
Muchas de las especies de peces, en busca de alimentos, migran a aguas
del sur, mientras que especies tropicales empiezan a poblar esta área.
Los bancos de peces que no migran disminuyen en número de individuos,
y a su vez, estos quedan bastante débiles; la reproducción
queda truncada. Lo mismo pasa con moluscos, peces depredadores, aves
y mamíferos marinos. En la costa las rocas quedan desprovistas
de algas y animales que se alimentan de ellas, tales como erizos y
mejillones, entre otros, quedando desnudas de vida.
De allí
que los habitantes de las zonas que comúnmente se ven afectadas
por el Fenómeno del Niño, cuando él ocurre sufren
las consecuencias calamitosas a las que da origen.
A continuación se presentan
dos direcciones donde encontrarás, otros datos muy importantes
sobre el Fenómeno del Niño. Haciendo clic sobre ellos
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