Después
de observar los movimientos de Neptuno, algunos astrónomos
concluyeron que había otro planeta no descubierto en nuestro
sistema solar. A principios del siglo, Percival Lowell, astrónomo
norteamericano, empezó a buscarlo. Veinticinco años
después, cuando Lowell ya había muerto, su observatorio
anunció que habían descubierto el planeta. Día
tras día se estudiaban los minúsculos puntos producidos
por las estrellas en miles de negativos fotográficos. Había
que comparar que ninguno de esos puntos se había movido en
el intervalo transcurrido entre una fotografía y otra.
Percival Lowell
Por
fin, cierto día, se compararon dos placas fotográficas.
Uno de los puntos se había movido. El 13 de marzo de 1930,
aniversario del nacimiento de Lowell se hizo el anuncio del descubrimiento.
Se dio al planeta el nombre de Plutón, cuyas dos primeras letras
corresponden a las iniciales de Percival Lowell.
Plutón
se encuentra unas cuarenta veces más apartado del Sol que la
Tierra y su temperatura es tremendamente baja (240°C bajo cero).
Se han hecho diversos cálculos acerca del diámetro de
Plutón, y se cree que es de unos 2.320 kilómetros y
pesa la décima parte de la Tierra.