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Habituación y dependencia


Con frecuencia, los jóvenes o personas en general, llegan a consumir drogas por curiosidad, por influencia de "amigos", o simplemente porque quieren saber cómo se siente. De aquí, surge el peligro de la dependencia y la habituación.

Dependencia, habituación y adicción

La dependencia es un estado de necesidad psicológica, física o ambas, que resultan del uso crónico, periódico o continuo de las drogas. La habituación es el deseo no compulsivo de seguir tomando la droga, por la sensación de bienestar que ésta produce.

Mientras que la  adicción es la dependencia física al consumo de drogas, que comprende el desarrollo de la tolerancia y la presentación del sindrome de abstinencia. En la medida que una persona desarrolla tolerancia, requiere cantidades cada vez mayores de la sustancia para lograr el mismo efecto.

La adicción es una toxicomanía en la que el medicamento es auto-administrado, consciente o inconscientemente con  resultados graves  contra  la salud.

Tabla 1.-Cuadro comparativo entre toxicomanía y habituación

 
Toxicomanía o adicción Habituación

Deseo o necesidad invencible de seguir tomando la droga y obtenerla por todos
los medios.

Deseo, sin compulsión de seguir consumiendo la droga, por la sensación de bienestar que produce.

Tendencia a aumentar la dosis.

Tendencia escasa o nula a aumentar la dosis.

Relación de dependencia psíquica y generalmente física respecto a los
efectos de la droga.

Cierto grado de dependencia psíquica respecto a los efectos de la droga, pero nunca una dependencia física, con el consiguiente síndrome de abstinencia.

Efecto nocivo para el individuo y para la sociedad.

Los efectos nocivos, si los hay, recaen sobre el individuo.

 


¿Cómo se logra la dependencia?

Los individuos que han adquirido dependencia a las drogas han pasado por varias etapas:

  • Etapa de consumo: el uso continuo de un medicamento va aumentando gradualmente la tolerancia a él, por lo que el individuo aumenta la dosis de sustancia a consumir para lograr el efecto que obtenía con las dosis iniciales.
  • Etapa de dependencia: el organismo va asimilando el medicamento y va sintiendo la necesidad de él. Esta es la etapa donde se logra la dependencia física y se hace difícil o imposible abstenerse de ingerir el medicamento. A partir de aquí, si el medicamento o droga no es administrada al organismo en las cantidades requeridas por éste, aparecen síntomas desagradables denominados “síndrome de abstinencia”. Entre los síntomas del síndrome de abstinencia, se pueden encontrar: nerviosismo, convulsiones, mareos y vómitos, entre otros.


Clasificación general de algunas sustancias químicas que pueden provocar dependencia

Los psicofármacos son sustancias químicas que alteran o modifican el funcionamiento del sistema nervioso, éstos son consumidos para excitar la fantasía, provocar alucinaciones o elevar el estado anímico. Los psicofármacos se dividen en:

Euforizantes: tienen la  capacidad de elevar el estado  de ánimo de ciertas personas, pudiendo aparecer estados de euforia. Trae como peligro la habituación e incluso la toxicomanía. Por ejemplo, las anfetaminas.

 

 

Psicotomimécticos: llamados también, psicodislécticos o alucinógenos. Producen, psicosis tóxica entre las que predominan vivencias de despersonificación y alucinaciones. Por ejemplo mezcalina, marihuana, psilocibina, LSD, STP, entre otras.

Neuroplégicos:
  estas sustancias, en grandes dosis producen narcosis (adormecimiento causado por una droga) mientras que en pequeñas cantidades, originan intensas acciones sobre el psiquismo de los excitados por manías y alucinaciones, produciendo tranquilidad con apatías y sueño. Ejemplo clopromazina y prometazona.

Timolépticos:  son sustancias de acción, estimulan el aparato psicomotor.

Tranquilizantes:  parecen actuar en forma inhibidora en los estados de temor y tensión, así como también en las neurosis. No tienen acción sobre el sistema nervioso vegetativo, pero pueden resultar perjudiciales a la personalidad porque reducen el rendimiento intelectual, disminuye la capacidad de reacción, provocan indiferencia afectiva, indolencia, u otras. Ejemplo: meprobromato, válium, librium, entre otras.

Analépticas: son sustancias químicas que, a dosis adecuadas, aumentan la actividad de determinados segmentos del sistema nervioso central. A elevadas dosis, actúan como venenos convulsionantes. Ejemplo: alcanfor, petretasol, bemegriol, y otros.

Psicoanalépticos: son sustancias químicas que actúan principalmente en el psiquis, en forma estimulante, son llamados psicotónicos. En caso de sobredosis exagerada, se comportan como tóxicos convulsionantes. Ejemplo: cafeína. Mentafetamina, fenmetrazina entre otros.

Los alucinógenos

Son sustancias químicas que actúan sobre el sistema nervioso central produciendo alucinaciones y ensueños, dando imágenes y vivencias que parecen reales y que pueden provocar un estado de satisfacción o, al contrario, de horror suficientemente fuerte como para llevar al sujeto  al punto de la locura. No  se consideran medicamentos, por lo tanto, no se puede decir si en el momento en que un individuo  hace uso de estas sustancias, está abusando de ellas.

 

 

Recuerda:

  • Generalmente se considera que el problema de las drogas es sólo un problema de jóvenes, pero  puede presentarse a cualquier edad.
  • Se cree que todo consumidor de drogas es un delincuente, pero no todos los consumidores cometen hechos delictivos, por eso, se debe ver al consumidor como un ser humano que necesita ayuda y que con la debida atención es potencialmente rescatable.
  • Se cree que todo consumidor es dependiente y por lo tanto irrescatable, pero, existen diferentes tipos de consumidores y por lo tanto, diferentes tipos de tratamiento, con los cuales se logran resultados positivos, confirmando que todo consumidor es potencialmente recuperable.
  • Se ha venido afirmando que la familia es la única culpable de este problema, pero, aunque la familia tiene su cuota de responsabilidad,  inciden otros factores. No obstante, el rol activo de la familia es fundamental en la prevención, junto con  la participación de otros sectores, que contribuyan a reforzar cualquier proceso  en función de prevenir el consumo y tráfico de drogas.

Tomado de: Veranne, G. (1973). El abuso de las Drogas. Madrid.
España. Gudarrama. S.A.
Gutiérrez, J.J. y Rincón, L.E. (2000). Nuevo girasol 5.
Caracas Venezuela. Editorial Santillana. S.A.
Ministerio de Educación (1993). Guía instruccional
para la prevención y lucha Contra las drogas
dirigida a los jóvenes.   Caracas. Venezuela.
M.E, ONACUID.

 

 

 
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