Cuando ocurre cualquier accidente,
en la casa, escuela o calle, generalmente
resultan personas heridas. Las heridas son lesiones que afectan la
piel o tejidos del organismo. Pueden ser provocadas por cortaduras
o golpes y algunas de estas heridas pueden provocar hemorragias.
Heridas
Las heridas
pueden causar hemorragias e infecciones. En ambos casos, es importante
aplicar los primeros auxilios para
prevenirlas, pero lo más importante es detener la hemorragia.
Las heridas se pueden clasificar en: abrasivas, contusas, cortantes
y punzantes.
Las heridas abrasivas o raspaduras: son heridas que se producen
por el contacto de la piel con una superficie áspera. Los
primeros auxilios para este tipo de heridas, consiste básicamente
en limpiar bien la herida con agua y jabón y aplicar un antiséptico,
para evitar posibles infecciones.
Las
heridas contusas:
Son heridas
causadas por golpes con objetos sin punta ni filo. Se presenta una
herida cerrada, es decir, no hay hemorragia ni peligro de infección.
Se debe aplicar hielo inmediatamente después del golpe, luego,
cuando ya se está formando el morado, se colocan paños
de agua tibia para que disminuya la hinchazón.
Las
heridas punzantes:
Son heridas
originadas por objetos penetrantes, como astillas de hierro o madera,
clavos, cuchillos y agujas, entre otros. No es fácil limpiar
este tipo de heridas, por lo tanto, es muy probable que se infecten.
En caso de que suceda una herida de este tipo, se debe presionar
la herida con un pañuelo o simplemente con la mano, tratando
de juntar los bordes de la herida y así evitar la pérdida
de sangre. Se colocan vendas limpias, si la sangre atraviesa las
vendas, se coloca otra encima, nunca se quita la venda anterior.
Se requiere buscar atención médica.
Las
heridas cortantes:
Son heridas
producidas por objetos con filo, como hojillas o cuchillos. Este
tipo de heridas sangra abundantemente y se tratan igual que en las
heridas punzantes, presionando fuertemente la herida, tratando de
juntar sus bordes. Luego se venda la herida para evitar la pérdida
de sangre y el paciente debe ser trasladado al centro de salud más
cercano.
Las
medidas de emergencia en caso de heridas son:
Proteger la
herida para evitar la entrada de microbios y gérmenes.
La protección
debe hacerse con gasa limpia y no con algodón, fijando los
bordes de la gasa a la piel con cinta adhesiva o vendas elásticas.
Si la herida
se encuentra en la cara y hay que colocar vendajes, se necesita
tener cuidado de no tapar la nariz ni la boca, para permitir que
la persona respire correctamente.
Si la herida
está en el pecho, se debe evitar la entrada de aire en la
cavidad torácica.
Hemorragias
La mayoría
de las heridas vienen acompañadas de pérdida de
sangre en mayor o menor cantidad. Esta pérdida de sangre
se llama hemorragia. La hemorragia se produce por la ruptura de
un vaso sanguíneo y se puede clasificar en leve, interna,
venosa, capilar o arterial.
La hemorragia
leve:
se produce en caso de heridas superficiales.
La hemorragia interna: ocurre
en órganos internos, como el hígado, bazo y otros
órganos, a consecuencia de accidentes graves.
La hemorragia
venosa:
cuando se rompe una vena, la sangre es de color brillante, brota
a borbotones y a intervalos irregulares.
La hemorragia
capilar: se
produce por la rotura de los vasos capilares y no es grave.
La
hemorragia nasal:
es la pérdida de sangre por la nariz. En los niños se
produce generalmente al introducir los dedos en las fosas nasales,
provocando la ruptura de pequeños vasos sanguíneos,
o por medio de un golpe.
En general, los primeros auxilios en caso de heridas y hemorragias
son:
Cuando la herida
sangra mucho, procurar detener la hemorragia lo más pronto
posible, apretando con los dedos los bordes de la herida y aplicando
enseguida una compresa estéril para facilitar la coagulación.
Limpiar
las heridas con gasa estéril.
Observar si
se encuentran objetos extraños en la herida. En caso de que
sea así, extraerlos y desinfectar luego la herida con agua
oxigenada y otros antisépticos.
Secar la
herida con gasa estéril.
En caso de
que la herida sea leve, aplicar un antiséptico eficaz (agua
oxigenada o alcohol) usando para ello un aplicador.
Si la hemorragia
es nasal, ejercer presión con los dedos sobre las fosas nasales
durante cinco minutos y colocar la cabeza hacia atrás.
Precauciones:
No tocar
la herida con los dedos.
No poner
algodón sobre las heridas.
Colocar
una cura o gasa adhesiva.
Tomado
de: Mazparrote, S. Y Millán, J. (1992). Prisma 5.
Caracas.
Venezuela. Editorial Biosfera.
Pérez, P. A. (1986). Estudios de la naturaleza y educación
para la salud 4. Caracas Venezuela. Editorial Larense.
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Editorial Larense.
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