La
escuela es como un segundo hogar y como tal, es el lugar donde se
pasa gran parte del tiempo. En tal sentido, debe ser un lugar seguro,
o por lo menos, es conveniente, que se tomen precauciones para prevenir
accidentes.
Aplicando el
refrán,
es preferible prevenir antes que lamentar, se pueden evitar accidentes
que pongan en peligro la vida o salud de alguien en cualquier sitio.
En la escuela se está bajo el cuidado de una maestra, pero
como es un grupo numeroso de niños, hay momentos en que se
hace difícil cuidar de todos. Por ese motivo, es conveniente
tener previsión, acatar y obedecer normas y así evitar
los accidentes en la escuela.
Lugares y objetos en una escuela que pueden originar un accidente
Las
escaleras: es allí donde frecuentemente ocurren accidentes,
debido a la tendencia natural que tienen los niños a subirse
y colgarse en las rejas de protección, o a jugar en ellas.
Ocasionan amontonamientos sobre todo al bajar, porque se empujan
provocando caídas y lesiones entre ellos.
Los tomacorrientes:
igual que en el hogar, a los niños les llaman la atención
los tomacorrientes; al tocarlos con la mano o al introducir en ellos
objetos metálicos, pueden electrocutarse o provocar un corto
circuito.
Los
árboles: a los niños les gusta subirse en los
árboles para bajar frutas, mirar algún nido o simplemente
por trepar. Pero a veces al intentar bajarse, se pueden resbalar
y sufrir fracturas
o golpes fuertes. Otras veces tiran piedras a los animales que están
en los árboles o a algunas frutas y a veces estas piedras
pueden golpearlos a ellos mismos o a sus compañeros.
Las cercas:
algunas escuelas están protegidas con cercas y como a los
niños les gusta trepar, tienden a utilizarlas como zona de
juego. El treparse en la cercas, al igual que los árboles,
pueden ser motivo de accidentes, si el niño cae puede sufrir
golpes u ocasionar roturas en la ropa.
Medidas de seguridad para la prevención de accidentes en la
escuela
El patio de receso y pasillos: en
este lugar los niños corren y a veces no ven hacia dónde
lo hacen, chocando contra paredes, columnas u otros niños,
provocando lesiones, que pueden ser leves y algunas veces graves.
Para los
niños, EVITAR:
correr
dentro del aula, patios y pasillos de la escuela.
empujar
a los compañeros, sobre todo cuando hay mucha aglomeración.
los juegos
violentos.
llevar
fósforos a la escuela.
usar
hojillas o navajas para sacar puntas a los lápices.
subir
o bajar las escaleras de dos o más peldaños a
la vez, aunque permite llegar más rápido, a menudo
producen caídas.
leer mientras
se camina o cuando se sube o bajan las escaleras.
pararse
sobre sillas, pupitres o escritorios, y
abrir
las puertas bruscamente, ya que en ese momento puede estar pasando
un(a) compañero(a), maestra o cualquier otra persona,
de esta manera se evitan golpes o caídas.
Para
los adultos:
Revisar
periódicamente las instalaciones y señalar
con letreros los lugares peligrosos, tomando las precauciones
necesarias.
Evitar
que estén al alcance de los niños objetos peligrosos
como piedras, tijeras, cuchillos, destornilladores, entre
otros, que puedan ser causantes de accidentes.
Revisar
frecuentemente las instalaciones eléctricas.
Realizar
los trabajos de mantenimiento del local escolar, en la época
de vacaciones.
Fijar
las carteleras, pizarrones, estantes y demás implementos
con la debida seguridad.
Mantener
en un lugar seguro los instrumentos de laboratorio, en aquellas
escuelas que los tengan.
Recuerda:
Muchas veces, las personas contribuyen sin proponérselo a
causar accidentes, pero estos se pueden evitar si se practican las
medidas preventivas.
Tomado de: Flores, E. J. (1995). Ciencias hoy 4. Caracas:
Editorial
Santillana S.A.
García,
M., Bastidas, M., Laman, A. y Tineo, E. (1999). Ciencias
de la
Naturaleza y Tecnología 4. Caracas:
Editorial
Santillana S.A