A
diario, cuando se corre en la casa, en los juegos, al hacer deportes,
al montar bicicleta o cualquier otra actividad física se está
expuesto a sufrir accidentes. Generalmente, las personas que están
más expuestas a sufrir accidentes son los niños y los
ancianos. En los niños por las actividades motrices que realizan
con tanta energía y en los ancianos por la fragilidad de los
huesos. Por eso, se deben tomar medidas para evitarlos.
Traumatismos
Los trastornos
producidos en el cuerpo humano a causa de golpes recibidos, reciben
el nombre de traumatismos. Los traumatismos recibidos en el sistema
óseo son: esguinces, fracturas y luxaciones. Específicamente
los esguinces y las luxaciones afectan las articulaciones. Las fracturas,
en cambio, afectan a los huesos.
Esguince o torcedura
Se denomina
así a los traumatismos que causan el desgarramiento o estiramiento
de los ligamentos que se encuentran en una articulación.
Son muy frecuentes los esguinces en los tobillos, producidos por
la torcedura del pie hacia adentro, también los esguinces
de la muñeca. Sin embargo, en la mayoría de los casos,
es muy difícil, aún para los médicos, diferenciar
un esguince de una fractura; por esta razón, es recomendable
siempre tomar una radiografía.
Aunque es
bueno siempre tratar el esguince como una fractura para evitar
más daños, es recomendable conocer los síntomas
más comunes en un esguince, para determinar si lo es o
no. Aquí se presentan algunos síntomas:
Dolor
muy intenso en la parte afectada.
Inflamación
de las partes blandas que rodean la articulación.
Aparición
de moretones en la parte afectada.
¿Qué
hacer en caso de esguince?
Tomar
una radiografía para verificar mejor la región
afectada.
Dejar
en reposo la parte afectada, colocando el tobillo o la articulación
sobre una almohada en posición alta.
Para
calmar el dolor, colocar bolsas de hielo en la parte afectada.
Después
de 24 horas alternar bolsas de agua fría con otras
de agua caliente.
Vendar
la parte afectada con una venda elástica.
Luxaciones
o dislocaciones
Una luxación
o dislocación es un esguince más grave, ya que además
de desgarrar los ligamentos, los huesos de la articulación
se desplazan de su sitio normal. Cuando las superficies articuladas,
se encuentran separadas por completo, la luxación es completa
y cuando están unidas parcialmente, se llaman sub-luxación.
Las articulaciones que son más afectadas por luxaciones
son: los dedos, los codos, las mandíbulas y el hombro.
Las causas pueden ser por predisposición y por causa eficiente.
Por predisposición:
se
dan con mayor frecuencia en los hombres, en la edad adulta, en
los niños es menos probable, debido a la elasticidad de
sus huesos.
Por causa
eficiente: cuando
se produce por una caída, al lanzar un objeto con un movimiento
brusco. En el caso de la mandíbula, al bostezar o abrir
en forma exagerada la boca
Para identificar
una luxación o dislocación, los síntomas se
basan en
Dolor intenso
en la parte afectada.
Deformación
de la parte afectada por la salida del hueso.
En caso de
un accidente, se debe atenderse al accidentado con mucha urgencia,
porque a medida que pasa el tiempo, es más difícil
reducir la luxación. El enfermo debe ser inmovilizado y trasladarlo
al médico de inmediato, con mucho cuidado. Como primer auxilio,
se pueden colocar pañitos de agua fría o hielo en
la zona afectada.
En caso de extrema emergencia, por ser imposible trasladarlo a un
centro de salud, al paciente se le puede aplicar los siguientes
auxilios:
Si
la luxación es en el hombro:
Acostar
al paciente en el suelo. Tomar la mano del paciente del brazo
lesionado, con ambas manos, colocar el talón descalzo
en la axila del lado afectado y halar hasta que la luxación
haya mejorado.
Cuando
la luxación es en el codo:
Extender
el antebrazo y halar de la mano y la muñeca.
Cuando
la luxación es en la mandíbula:
El paciente
no podrá cerrar la boca, ya que el mentón se encuentra
más saliente. Esta luxación se reduce introduciendo
los pulgares en la boca, a nivel de los molares inferiores y hacer
fuerza hacia abajo para desenganchar y luego, empujarla hacia atrás.
Es muy importante tener en cuenta que la persona que aplique estos
primeros auxilios debe tener un conocimiento previo de lo que va
a hacer, que este tipo de lesiones son muy delicadas. Si no se actúa
en forma rápida y correcta, pueden quedar secuelas difíciles
de corregir. Por eso, lo primero que se debe hacer en estos casos,
es tratar por todos los medios posibles de trasladar a la víctima
a un centro de salud cercano o llamar a un médico o paramédico
para que lo atienda rápidamente.
Fracturas
La fractura
es la rotura de un hueso: es completa cuando se rompe todo el espesor
del hueso, y es incompleta cuando sólo se rompe una parte
del hueso. Esta última también suele llamarse fisura
y es muy común en los niños, ya que sus huesos tienen
gran elasticidad.
Las
fracturas son causadas por golpes, caídas y contracciones musculares
muy fuertes, aunque también pueden ser causadas por enfermedades
en los huesos, como en el caso de la osteoporosis que los debilita
por falta de calcio. Las fracturas pueden producirse en el mismo lugar
golpeado o a cierta distancia del lugar donde se ha recibido el golpe.
Las personas de edad avanzada están más propensas a
sufrir fracturas por la debilidad de sus huesos.
Clases de fracturas:
Las
fracturas pueden ser cerradas o simples y abiertas.
Las
fracturas cerradas o simples: son aquellas que se presentan con
el hueso fracturado internamente y queda cubierto por la piel. Las
fracturas cerradas son de tres clases:
Fisura:
cuando el hueso solo tiene una grieta.
Fractura
cerrada sencilla: cuando el hueso está roto y sus partes
desplazadas.
Fractura
cerrada complicada: cuando el hueso roto afecta algunos nervios
o vasos sanguíneos.
Las fracturas
abiertas:
son aquellas donde el hueso se rompe y queda a la vista porque la
piel y los músculos también se rompen.
Primeros auxilios para fracturas:
Los primeros
auxilios deben ser aplicados por un experto, de la manera siguiente:
Si la fractura
es abierta, limpiar y cubrir si hay sangramiento y herida.
Inmovilizar
el hueso con una férula o tablilla.
Elevar la
región afectada, para reducir la hinchazón.
Aplicar
un vendaje o yeso.
Al usar vendajes
para fijar las férulas, es importante que no queden muy apretados,
ya que pueden impedir la circulación de la sangre en el miembro
afectado. Las fracturas en la clavícula, en los hombros y
en el cráneo, son muy delicadas y sólo deben ser atendidas
por un médico en un centro asistencial. En caso de fractura
en la columna, el paciente no puede ser movido del sitio, sólo
debe ser atendido por expertos, ya que un mal movimiento puede dejar
a la persona paralítica.
Recuerda:
La mejor forma de evitar problemas por fracturas, es cuidándose
al jugar, evitando caídas y golpes fuertes. Al ingerir alimentos
ricos en calcio se asegura tener huesos fuertes y sanos.
Tomado
de: Ibarra, J. (1993). Laboratorio 6.
Caracas.
Venezuela. Editorial Excelencia. C.A.
Di Parsia,
A. y Hinds W. (1998). Ciencias de la
Naturaleza
y Tecnología 6. Caracas. Venezuela.
Editorial
Premier. S.R.L.