Al practicar cualquier actividad deportiva se puede sufrir alguna
lesión a causa de un golpe directo, un estiramiento excesivo
o, simplemente, por un movimiento repetitivo de alguna parte del cuerpo.
El 80% de las lesiones sufridas durante la práctica del deporte
afectan a los tejidos blandos, tales como músculos, tendones,
ligamentos y articulaciones. Las fracturas o los daños a órganos
internos sólo alcanzan un 20%. Las lesiones en el deporte se
producen por un esfuerzo aislado externo que sobrepasa la posibilidad
de carga de las estructuras sanas o ya lesionadas por microtraumatismos,
lo cual provoca una lesión demostrable que limita el funcionamiento.
Existen dos tipos de lesiones las Musculotendinosas y musculoesqueléticas.
Lesiones
Musculotendinosas
Las distensiones musculares
tienen como resultado la rotura o separación de fibras, existen
tres grados de lesión:
Distensión
de primer grado: Algunas fibras musculares pueden haberse
estirado o incluso roto. El movimiento activo produce sensibilidad
y dolor.
Distensión
de segundo grado:
Algunos músculos o fibras tendinosa se han roto y la
contracción activa del músculo es extremadamente
dolorosa.
Distensión
de tercer grado:
Hay una rotura completa de fibras musculares en el vientre del
músculo, en el área donde el músculo se
convierte en tendón o en la unión tendinosa con
el hueso
La Tenosinovitis, es muy similar a la tendinitis en tanto que
los tendones musculares están implicados en la inflamación.
La tenosinovitis suele tener lugar en los tendones flexores largos
de los dedos, en su cruce sobre la articulación de la muñeca
y en el tendón del bíceps en torno a la articulación
del hombro.
La tendinitis,
suele producirse con mayor frecuencia en el tendón de Aquiles,
en la parte anterior de la pantorrilla en el caso de los corredores,
o en los tendones rotadores del hombro en los nadadores o lanzadores,
aunque puede surgir en cualquier tendón en el que se produzca
un uso excesivo y una repetición de movimientos
Lesiones
musculoesqueléticas
Bursitis: se produce en
muchas áreas, en especial en torno a las articulaciones.
Ésta se produce a
través de la fricción entre tendones y huesos, piel
y hueso, o entre músculos. Si no hay algún mecanismo
de protección en estas áreas de alta fricción
es probable que se produzca una irritación crónica.
La bursitis puede ser muy
dolorosa y llega a restringir gravemente el movimiento, en especial
si se produce en torno a una articulación. En este roce
se produce el liquido sinovial, el cual se sigue produciendo hasta
que se elimina el movimiento o el traumatismo que ha producido
la irritación.
Los
dolores musculares, son el resultado de un esfuerzo desmedido al realizar
un ejercicio muscular intenso. Los dolores musculares se producen
habitualmente como resultado de alguna actividad física a la
que no se está acostumbrado.
Hay
dos tipos de dolor muscular, el primero es agudo y acompaña
al cansancio. El segundo, implica un dolor muscular retardado que
aparece aproximadamente 12 horas después de la lesión.
Las contusiones, son sinónimo del término magulladura.
Éste se produce cuando se recibe un golpe de algún
objeto externo que hace que los tejidos blandos (por ejemplo: piel,
grasa, músculo, ligamentos, o cápsula de la articulación)
queden comprimidos contra el hueso duro que hay debajo de ellos.
El daño por deporte
Es de carácter latente y progresivo. Éste se debe
a un esfuerzo desmedido como consecuencia de la suma de microtraumatismos,
o a un esfuerzo enorme que sobrepasa la posibilidad de carga individual,
la cual se repite con frecuencia. Un factor fundamental en las lesiones
o daños por deporte es la tolerancia de esfuerzo por el deportista,
en estos casos se deben tener en cuenta los factores exógenos
y endógenos.
Los
factores exógenos son:
la estructura,
el desarrollo de entrenamiento
o de las competencias,
el terreno del entrenamiento
o el lugar de la competencia,
las influencias climáticas,
los aparatos de deporte
utilizados y
las características
del contrincante en la competencia.
Los factores
endógenos son:
la tolerancia de esfuerzo
individual,
el límite de cansancio
la capacidad de regeneración
la estructura y la estabilidad
de los aparatos de sostén y locomoción.
La complejidad de estas circunstancias
explica la dificultad de exponer con claridad las causas de una lesión
o un daño por deporte.
Tomado
de:
Einsngbach, T., Klümper, A. y Biedermann, L. (1989) Fisioterapia y rehabilitación en el deporte.
Scriba S.A año 1989, Barcelona-España.
Smith, N. Y Stanitski, C. (1992) Medicina
Deportiva, Interamamericana.
España: McGRAW HILL
Colaboración: Amalia Garcia.