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Tratamiento inicial de las lesiones

Paso 1:

Protección: el área lesionada debe estar protegida de lesiones adicionales por medio de la aplicación de tablillas, refuerzos, almohadillados u otras técnicas de inmovilización.


Paso 2:


Restricción de la actividad (descanso): el descanso después de cualquier tipo de actividad es un componente importante de cualquier programa de tratamiento. Una vez lesionada una estructura anatómica, empieza de inmediato el proceso de curación, si no se deja descansar la estructura lesionada y ésta recibe presiones y tensiones externas y el proceso de curación no tiene oportunidad de ponerse en marcha. Esto estimula la recuperación de los tejidos dañados, reduciendo posteriores hemorragias e hinchazón.

Paso 3:


Hielo: El uso del frío es el tratamiento inicial más adecuado para todas las afecciones de lesiones del sistema musculoesquelético. Suele utilizarse inmediatamente después de la lesión para disminuir el dolor y propiciar la vasoconstricción local controlando de este modo la hemorragia y el edema. Se recomienda que se apliquen compresas de hielo a la zona afectada, durante diez minutos, y cada tres horas. El frío alivia el dolor y reduce la hinchazón.


Paso 4:


Compresión: es probablemente la técnica más importante para controlar la inflamación inicial. El propósito de la compresión es reducir mecánicamente la cantidad de espacio disponible para la hinchazón aplicando presión en torno al área lesionada, se puede utilizar para esto un vendaje. El vendaje elástico ayuda a reducir la hemorragia y la hinchazón. Tal vez necesites ayuda para aplicarte el vendaje de forma correcta. Éste debe cubrir perfectamente la zona lesionada, aunque no se debe apretar demasiado porque se obstaculizaría la circulación sanguínea.


Paso 5:


Elevación: la parte lesionada en particular una extremidad, debe ser elevada para eliminar los efectos de la gravedad sobre la acumulación de la sangre en las extremidades. La elevación es de gran ayuda en el drenaje venoso, de modo que la sangre y otros líquidos regresen del área al sistema circulatorio central. Cuanto mayor sea el grado de elevación, más eficaz será la reducción de la hinchazón. El miembro, o la zona lesionada, debe elevarse (y colocarse en una posición superior a la del corazón) para reducir la hemorragia y la hinchazón.

Tomado de:
Einsngbach, T., Klümper, A. y Biedermann, L. (1989) Fisioterapia
y rehabilitación en el deporte. Scriba S.A año 1989, Barcelona-España.
Smith, N. Y Stanitski, C. (1992) Medicina Deportiva, Interamamericana.
España: McGRAW HILL
Colaboración: Amalia Garcia.
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