Reflexiona brevemente, contestando estas preguntas...
¿Quién soy?...
, ¿Cómo
soy?... , ¿Qué
es importante en mi vida?...
¿Qué es importante en mi vida?...
¿En algún momento has pensado que dejarás de
ser un niño(a) para convertirte en un adulto(a) y asumir todas
las responsabilidades?
Todo tiene su momento, se es niño(a), luego
joven y después adulto. Lo que se aprende es para siempre y
esto permitirá enfrentar los cambios que se viven. Es importante
prepararse para el futuro y así lograr lo que te propones.
Sin embargo, hay diferencias entre querer una meta y lograrla.
Reflexionemos:
¿Cuál será la causa?
Entre las posibles
causas, hay una que es común: Ha faltado la planificación
que permite llegar a la meta. Esta meta es un proyecto de vida
algo así como el camino hacia una vida, con sentido y propósito.
Pero la meta debe ser flexible, pues conviene permitir variaciones
en las estrategias que se usen para alcanzarla. Cuando se logra,
nos sentiremos realizados y podremos seguir trabajando para lograr
otros propósitos.
Si quieres elaborar tu proyecto de vida debes tomar en cuenta varios
aspectos, entre ellos (llena al lado derecho cada una de las casillas,
al final se puede imprimir el proyecto de vida):
Una misión: que comprende los propósitos, las tareas
y los participantes que intervendrán en él. Esto genera
compromisos con la familia, los amigos y la comunidad, el estado y
el país, y a su vez la posibilidad tanto de recibir el apoyo
de todos como de nuestra mayor disposición para recibirlo.
Una visión: que permita proyectarnos, ver imágenes
(como en una película) donde nos vemos a futuro. Por ejemplo:
preguntarnos, dentro de 10 años... ¿con quién
quiero estar?, ¿Qué me gustaría estar haciendo?,
y... ¿cómo me quiero sentir?
Unas metas: son los logros que se desea conseguir. Las metas propuestas
deben siempre conducir a elevar la autoestima,
es como decir elevar nuestra moral, para ser mejores ciudadanos,
viviendo en paz y felicidad, con nosotros mismos, en nuestra vivienda,
como padres cuando lo seamos, y que todo lo que se consiga sea el
producto de nuestro propio esfuerzo.
Elaborar tu proyecto de vida:
Es importante estar alerta ante las situaciones y/o personas que puedan
impedir el logro de aquellas metas propuestas, y sólo permitir
la entrada de aquellas personas que nos acerquen al logro del proyecto
de vida.
Cuando ya tengas impreso tu proyecto de vida, guárdalo en un
lugar seguro y dentro de un tiempo prudencial, meses o años,
todo depende del proyecto, léelo nuevamente para así
ver los resultados. ¿Lo harás?
Tomado de: Everduim P, Jesús. (1999) Guía escolar
6,
Venezuela;
editorial Santillana.
Escalona,
M. Everduim, J. (1999) Guía Escolar 6,
Caracas,
Venezuela: Santillana. Serie Caracol.