Primeros
auxilios en caso
de picaduras y mordeduras
Venezuela es un país tropical con una rica fauna entre las
que se encuentran distintos insectos, animales ponzoñosos,
serpientes, y por supuesto, perros, gatos y caballos, que pueden
producir mordeduras. Al ir de paseo o excursión se debe estar
preparado para evitar picaduras o mordeduras, prestar y prestarse
primeros auxilios si ocurren accidentes por picaduras o mordeduras.
Picaduras de insectos
Cuando
la picadura es de un insecto, es necesario lavar la parte afectada
con agua y jabón. Puede aplicarse una pasta hecha con bicarbonato
de sodio y agua, o una pomada antihistamínica o antialérgica.
Si hay inflamación, se cubre la herida con una compresa de
agua helada.
Picaduras por garrapatas
Las
garrapatas son parásitos
pequeños y aplanados, cubiertos con una piel relativamente
dura; son parientes de las niguas y los pinolillos. Pueden subirse
al cuerpo al caminar por bosques, montes altos o hasta cuando se
tiene contacto con los perros, vacas o caballos. Se adhieren a la
piel y chupan la sangre. Algunas veces, las garrapatas pueden estar
infectadas por cualquier enfermedad, por lo tanto, es conveniente
no tomar a la ligera sus "picaduras".
Síntomas: Los
síntomas de las picadas de garrapatas son: enrojecimiento
de la piel afectada y picazón, de mayor o menor intensidad,
según la clase y la fuerza de la picadura.
Tratamiento:
En el momento que se siente que una garrapata está adherida
al cuerpo, se debe desprender. No se debe desprender con brusquedad,
pues la cabeza se quedará dentro de la piel. En lugar de
ello, debe cubrirse el animal con algo de grasa o aceite, esto tapa
los poros por donde respira y hace que ella misma se desprenda.
Otro sistema
que puede usarse es el siguiente: encender un fósforo, apagarlo
rápidamente y aplicar la punta caliente al cuerpo de la garrapata
para hacer que se desprenda, luego, lavar con agua y jabón.
Si la picadura se inflama y produce fiebre, hay que avisar al médico,
si la garrapata está mucho tiempo adherida puede ocasionar
infección.
Tarántulas o alacranes
Las picaduras
de arañas y alacranes se caracterizan por:
Síntomas:
calambres musculares, fiebre, sudoración, náuseas,
dolor local. El dolor se puede extender por todo el cuerpo, con
sensación de hormigueo o ardor.
Tratamiento:
mantener al herido acostado y abrigado. Aplicar hielo alrededor
de la picadura. Llamar al médico o acudir al centro de salud
más cercano. Se pueden utilizar medicamentos para quitar
el dolor y antihistamínicos (sólo bajo supervisión
médica).
Avispas
y abejas:
Estas picaduras
causan dolor debido a un ácido irritante que inyectan en
la piel.
Tratamiento: para neutralizar el ácido se coloca un toque
de amoníaco o una solución de bicarbonato de sodio.
Si se ha quedado el aguijón hay que sacarlo con unas pinzas
esterilizadas, pero sin apretarlo para que el líquido del
aguijón no penetre dentro de la herida. Si son muchas las
picaduras hay que sumergir a la víctima dentro de un baño
de agua fría en el que se haya puesto una cucharada de bicarbonato
de sodio por litro de agua.
Hay
casos en que las personas son alérgicas a las picaduras de
estos insectos y reaccionan de forma violenta, entonces no se puede
perder tiempo pues hay que llamar urgentemente al médico o
trasladar a la persona al centro asistencial más cercano. Se
debe administrar algún antihistamínico y calmar el dolor.
Mordeduras
Se presentan
accidentalmente al sufrir el ataque de un animal. Las más
frecuentes son las causadas por animales domésticos (perro,
gato, caballo) y las producidas por animales venenosos como las
serpientes. A esta clase de heridas se les dará el tratamiento
general, con excepción de las originadas por animales rabiosos
o venenosos.
Tratamiento:
Lavar inmediatamente la herida, con mucho agua fresca y a chorro.
Luego, continuar lavándola un buen rato con compresas de
gasa, jabón y abundante agua, cubrir la herida con gasa esterilizada,
llamar o consultar al médico porque puede sobrevenir la rabia,
el tétano o cualquier infección.
Si la mordedura
ha sido hecha por animales desconocidos, debe tratarse de capturar
el animal y entregarlo a los servicios de sanidad para tenerlos
en observación, y según los resultados de ella, tratar
al enfermo mordido.
Mordedura de perro rabioso
La rabia o
hidrofobia es una enfermedad terrible, que pueden contraer los gatos,
perros, ratas y otros animales. Esta enfermedad puede transmitirse
a los humanos por la mordedura de un animal con rabia, o por contacto
de su boca o saliva con una parte herida.
Hay que desconfiar de un perro que bote espuma por el hocico, se
muestre quieto o camine tambaleándose, con la cabeza baja
y la cola entre las patas, e intenta morder a toda persona que se
le acerque, aunque sea su amo. Un perro así es casi seguro
que esté enfermo de rabia. Otro síntoma que presenta
el mal de rabia, es correr sin dirección determinada, babeando
y mordiendo a las personas y animales que se encuentran a su paso.Hay
que desconfiar de un perro que bote espuma por el hocico, se muestre
quieto o camine tambaleándose, con la cabeza baja y la cola
entre las patas, e intenta morder a toda persona que se le acerque,
aunque sea su amo. Un perro así es casi seguro que esté
enfermo de rabia. Otro síntoma que presenta el mal de rabia,
es correr sin dirección determinada, babeando y mordiendo
a las personas y animales que se encuentran a su paso.
Sin
embargo, a veces los perros atacados de hidrofobia, no muerden,
de cualquier forma, es peligroso acercarse a ellos, porque pueden
contagiar con su saliva. Un animal con rabia ha de morir inevitablemente
y más vale matarlo cuanto antes; para ello debe solicitarse
la intervención de una autoridad sanitaria.
Cuando
alguien ha sido mordido por un perro del cual se sospeche que está
rabioso, se debe atender primero al animal y después a la persona
que está mordida, porque la rabia tardará cuando menos
unos veinte días para desarrollarse. Debe procurarse que se
atrape vivo el animal y se lleve a un instituto antirrábico;
si se ha muerto o hay que matarlo, se debe mandar al menos la cabeza
conservándola en hielo. Esto lo debe hacer una persona experimentada,
pues de lo contrario, se corre el riesgo de contraer la enfermedad.
La persona mordida, deberá consultar siempre al médico
y someterse al tratamiento que se le indique.
Mordedura de serpiente
Cuando la
mordedura es causada por una serpiente venenosa, se debe proceder
de la siguiente manera:
Aplicar un
torniquete un poco más arriba de la mordedura.
Hacer dos cortadas
(incisiones) en forma de cruz, en el sitio de la mordedura.
Chupar
o succionar la sangre para lograr que salga la mayor cantidad de
ella, tratar de no tragar lo que se succiona, esto debe ser escupido.
Aplicar hielo
en las partes cercanas a la herida.
Aflojar ligeramente
el torniquete cada 15 minutos y volver a apretar hasta consultar
al médico; en caso de no ser posible, retirar el torniquete
a las 8 ó 10 horas, pero paulatina y gradualmente. La administración
del suero antiofídico por vía subcutánea es
una garantía para obtener la recuperación de la víctima,
aunque para algunos venenos de serpientes no hay antídoto.
Recuerda: del cuidado inmediato que se tenga de las heridas,
dependerá la pronta cicatrización y se evitarán
la complicaciones que acarrean las infecciones.
Tomado de:
Escalona,
M. Everduim, J. (1999) Guía Escolar 6,
Caracas,
Venezuela: Santillana. Serie Caracol.
Everduim,
J. (1995) Ciencias Hoy 4, Caracas
Venezuela:
Santillana. S.A.