La depresión
Central Llanera se encuentra localizada entre la Cordillera de la
Costa al norte, la Cordillera de los Andes al oeste, el Océano
Atlántico al este y los ríos Orinoco y Meta al sur.
Cubre una extensión aproximada de 300.000 kilómetros
cuadrados. Tiene una longitud de 1.300 kilómetros, desde
el piedemonte andino llanero, hasta el Océano Atlántico,
en la desembocadura del Orinoco y su amplitud máxima es de
400 kilómetros, la cual se ubica entre San Carlos y el río
Meta. Es pues la mayor cuenca sedimentaria del país.
Constitución
y Relieve
El área que hoy ocupan los llanos, fue el fondo de un enorme
sinclinal que separaba las tierras del norte del Macizo Guayanés.
La erosión, al actuar sobre las tierras elevadas, arrancó
gran cantidad de rocas que en forma de sedimentos se depositaron
en el fondo del sinclinal y así formó el llamado geosinclinal
del Orinoco, el cual estaba dividido en dos secciones por la llamada
cordillera de El Baúl, formada fundamentalmente por rocas
ígneas intrusivas, cuyos restos constituyen hoy el Macizo
de El Baúl (estado
Cojedes).
Macizo Guayanés
Al elevarse la
Cordillera de la Costa y la Cordillera de los Andes, el mar que
recubría el geosinclinal se retiró lentamente, como
consecuencia del gran aporte sedimentario procedente de estas cordilleras
y del Macizo Guayanés. Los sedimentos cubrieron totalmente
el fondo del geosinclinal dando origen así a los Llanos,
hecho que tiene lugar principalmente, durante el período
Pleistoceno de la era Antropozoica.
Los sedimentos
aportados por los ríos, están constituidos por arcillas,
arenas, gravas y conglomerados, por lo cual podemos afirmar con
propiedad que la depresión central llanera constituye una
llanura aluvial, en la que el relieve es predominantemente plano
y poco elevado. En las Galeras, las altitudes son superiores a los
200 metros, las cuales quedan reducidas a 50 metros en las proximidades
del Orinoco. En el sector de las Mesas de los llanos orientales,
se encuentran elevaciones que oscilan entre 150 y 215 metros.
Río Orinoco
En términos generales puede decirse entonces que, con excepción
de algunas alturas aisladas como las de El Baúl, las galeras
y las mesas orientales, el relieve llanero es bastante uniforme,
plano o suavemente ondulado, descendiendo de norte a sur y de oeste
a este.
La llanura
deltaica, en el extremo oriental de la depresión, es una
continuación del relieve plano de los llanos, de los cuales
se diferencia por el anegamiento a la que está expuesta
frecuentemente, en virtud de su escaso desnivel y debido a la
acción de las mareas oceánicas y a la crecida de
los ríos, en particular del Orinoco, cuyo aporte de sedimentos
es considerable. Estas tierras deltaicas están aún
en proceso de consolidación.
División
de la Depresión Central Llanera
El macizo de El Baúl (estado Cojedes), localizado cerca del
meridiano de los 68 grados oeste, permite dividir la depresión
en dos grandes secciones situadas al oeste y al este del mismo macizo.
Al oeste, encontramos los llamados Llanos Occidentales y en el sector
este, encontramos primero los Llanos Centrales y luego los Llanos
Orientales.
Los Llanos Occidentales
En
los Llanos Occidentales predomina una morfología sin realces
considerables.
Los Llanos Occidentales están representados por la cuenca
Barinas-Apure, cuyo aspecto general es el de una gran superficie
plana, cubierta por sedimentos blandos del Pleistoceno y grande
depósito aluvial reciente. Esta sección de los llanos
se pone en contacto con la Cordillera de los Andes, a través
de una sucesión de conos de deyección que forman el
piedemonte andino-llanero.
En la zona de contacto entre la montaña y la llanura, se
han establecido centros urbanos de una gran importancia regional
como son Barinas, Guanare, Acarigua y San Carlos. A ello ha contribuido
el auge de una agricultura moderna de carácter empresarial.
Los Llanos Centrales
Se encuentran relieves testimoniales en forma de cerros y lomas.
Los Llanos Centrales, presentan una mayor variedad geomorfológica
como resultado de la presencia de relieves testimoniales y de las
galeras. El sector se presenta como una planicie, con una altitud
comprendida entre los 100 y los 200 metros, con irregularidades
provocadas por la erosión. Atestiguan esta irregularidad
algunos cerros pequeños y también un pequeño
escalón paralelo a la cadena del interior de la Cordillera
de la Costa y que destacan algunas vías de comunicación,
como las carreteras de Tucupido a El Sombrero y de Calabozo a Valle
de la Pascua, pasando por las Mercedes del Llano.
Estas irregularidades del relieve llanero, adquieren presencia tangible
en las formaciones rocosas que se encuentran en el extremo oriental
de los Llanos Centrales, donde se presenta un paisaje de sierras
que sobrepasan los 200 metros de altura, tal como ocurre con la
Sierra del Espejo y la Sierra de Andaluz; que no son otra cosa que
estratos formado entre ríos de cauces opuestos.
Los Llanos Centrales sirven de plataforma para una actividad agropecuaria
significativa, que es la causa de la existencia de ciudades como
Calabozo, El Sombrero, Valle de la Pascua, Tucupido y Zaraza.
La depresión
del río Unare separa los llanos centrales de los llanos orientales,
en los cuales el relieve sigue siendo plano pero no uniforme, por
cuanto hay dos fenómenos geográficos que introducen
una variedad en el relieve en el sector, son la formación
mesa y el delta del Orinoco.
La formación mesa se
inicia a partir de Santa Maria de Ipire, estamos ya en presencia
de una topografía tabular, se trata de franjas de estratos
del Plioceno que se extienden hasta Cantaura aproximadamente; a
partir de este lugar la sedimentación del Pleistoceno se
hace presente hasta Maturín, donde se muestra su claro predominio.
A partir de Maturín hacia el este, aparecen las formaciones
deltaicas y termina la morfología de mesas. Las mesas, con
su topografía tabular característica, se extienden
por los estados Anzoátegui y Monagas, siendo las más
conocidas las de Guanipa, Urica, Tonoro y Santa Bárbara.
Calle Candelaria Santa María
de Ipire
Delta del Orinoco
El Delta del Orinoco, a su
vez constituye el extremo oriental de la depresión Central
Llanera y a diferencia de otras áreas deltaicas presenta
las siguientes particularidades: el cauce principal no va centrado
y su ubicación no se produce en un mar interior o golfo,
sino que se trata de un delta oceánico.
Este delta se
ha formado por los aportes sedimentarios del río Orinoco
y sus afluentes, y el aporte de otros ríos que se ubican
entre el San Juan y el Barima. Todas estas tierras son de formación
reciente y siguen avanzando lenta, pero constantemente hacia oriente.
Se elevan ligeramente sobre el nivel del mar y allí hasta
donde alcanzan las mareas, están cubiertas por manglares
que facilitan su consolidación.
Delta
Amacuro
En los Llanos
Orientales
predomina la morfología
de mesas, se localizan ciudades como el Tigre y Anaco, cuyo origen
está íntimamente vinculado con las explotaciones
petroleras; Maturín, surgió como resultado de las
actividades pecuarias y agrícolas; y Tucupita, que se comporta
como el centro urbano hacia donde convergen los flujos económicos
del delta.
Llanos Orientales
Con criterio distinto
suele hablarse también de Bajo Llano para referirse a todas
aquellas tierras extendidas a lo largo de la ribera izquierda inferior
del río Orinoco, inundables por las crecidas anuales del
río.
En contraste, se habla de Alto Llano en el caso de las tierras llaneras
no inundables, en las cuales durante el período de sequía
disminuye la vegetación de gramíneas y el viento levanta,
frecuentemente nubes de polvo, algunas de las cuales resultan de
las llamadas tolvaneras.
La vegetación
de la depresión Central Llanera,
se nos presenta como un gran manto de gramíneas, limitando
en sus extremos por formaciones arborescentes que dan lugar a paisajes
selváticos y boscosos. La vegetación herbácea
o de gramíneas es la respuesta a un clima caracterizado por
altas temperaturas (26 a 30° C) y por lluvias de este tipo estacional,
es decir, se alternan períodos de lluvias con períodos
de sequía. No sucede esta periodicidad en los extremos de
la depresión, donde las lluvias son abundantes y constantes
durante todo el año; esto explica que en la zona de piedemonte
andino-llanero y en Delta del Orinoco, encontremos formaciones de
selvas pluviales. Ejemplos de este tipo de vegetación los
tenemos en las selvas de Ticoporo y San Camilo, reservas forestales
de considerable importancia para la industria maderera ubicadas
en los estados Barinas y Apure.
Vegetación herbacea
En los extremos
orientales del Delta del Orinoco, prolifera una vegetación
de manglares que ha sido influencia positiva para la consolidación
de los sedimentos depositados allí.
En el sector de las mesas orientales se presenta una combinación
vegetal de gramíneas y chaparrales:
De igual manera es frecuente observar en la depresión formaciones
forestales aisladas en medio de la sabana, que reciben el nombre
de mata. Finalmente a lo largo de las márgenes de los ríos
más grandes, se dan los llamados bosques de galería.
Vegetación de manglares
El drenaje de
la depresión aparece como deficiente en la parte más
baja de los Llanos Occidentales; la hidrografía se dispone
en cursos paralelos, se extiende desde el norte por el río
Apure con su afluente el Suripá, el Arauca hasta el Meta
en el sur. En el resto del área puede decirse que el drenaje
es bueno, a pesar de las inundaciones estacionales que se presentan.
Las tierras inundadas
que conservan las aguas de los ríos durante toda la época
de sequía aunque la superficie inundada se reduzca considerablemente,
dejando al descubierto áreas de lodo cubiertas de pastos,
reciben el nombre de Esteros; siendo el más nombrado el
Estero de Camaguán (estado Guárico).
Estero de Camaguán
Los ríos
que drenan los Llanos Occidentales, pertenecen a la cuenca del Orinoco,
los cauces de estos ríos son poco profundos y el movimiento
de sus aguas es siempre lento, debido a la pendiente mínima
de sus perfiles longitudinales; pero esta razón presenta
una imprecisión de las divisorias de las aguas, que unida
a los cursos divagantes de los ríos, producen el cambio de
cauce en muchos de ellos. Durante la estación lluviosa los
ríos aumentan su caudal y a menudo se producen inundaciones.
La situación opuesta se presenta durante el período
de sequía, entonces muchos ríos cesan de correr y
dejan sus cauces al descubierto.
Entre los ríos de los Llanos Occidentales de mayor longitud,
se encuentran los siguientes: Caparo (270 Km), Guanare (400 Km),
Portuguesa (550 Km), Cojedes (300 Km), Sarare (220 Km), Uribante
(280 Km), Arauca (700 Km), Capanaparo (350 Km).
Relieve e
Higrografía de Venezuela
Sin embargo,
el gigante de los ríos llaneros es el Apure (600 Km), tanto
por su caudal como por el número de tributarios que tiene
y la influencia que ejerce en la economía de esa parte
del territorio nacional.
Los Llanos Centrales carecen
de los grandes cursos de agua que recorren la parte occidental
de la depresión, los que existen pertenecen en su mayoría,
a la cuenca del Orinoco, a excepción del río Unare
que lleva sus aguas al mar Caribe. De estos ríos, los más
importantes son el Guárico (525 Km), el Guariquito, el
Manapire y el Suata.
Al este de la
depresión, el relieve de mesas actúa como una divisoria
que separa las aguas de la cuenca del Unare y los Llanos Orientales,
hacia donde corren los mayores ríos del sector: Guanipa (347
Km), que vierte sus aguas al Golfo de Paria, Morichal Largo y Tigre,
los cuales se unen antes de aportar sus aguas al Caño Mánamo
en el Delta del Orinoco. Otros ríos de significación
son: el San Juan, el Guarapiche, el Pao y el Caris.
Río Guanipa
Río Morichal Largo
Caño Mánamo
en el Delta del Orinoco
Significación Geoeconómica
La depresión Central
Llanera por la morfología y el clima dominante, ha servido
de asiento a una actividad ganadera extensiva, a la cual se
agrega una actividad agrícola empresarial que ha posibilitado
la diversificación económica; en este sentido
se destacan los cultivos de maíz, sorgo, arroz y algodón.
En la depresión
se localizan yacimientos petrolíferos, agrupados en la
llamada Cuenca Oriental, que ocupa el segundo lugar en cuanto
a reservas y producción de petróleo del país.
Los ríos Orinoco
y Apure pueden constituir en el futuro, como sucedió
en el pasado, importantes vías de comunicación
y transporte entre el oeste y el este del país, contribuyendo
a la integración socio-económica regional.
La vegetación boscosa
existente al este y oeste de la depresión, representa
una fuente valiosa de recursos forestales para las industrias
de la madera y de la construcción; ello desde luego,
impone prácticas inteligentes de explotación,
las cuales parecen no estar en vigencia.
Al sur de la depresión
central Llanera se localiza la Faja Petrolífera del Orinoco,
cuyas reservas de hidrocarburos aseguran al país una
participación importante en el mercado de los recursos
energéticos.
Tomado
de:
Encarta 2.001
García, P. Y Vargas Ponce,J. Geografía de Venezuela.
9º Grado. Educación Básica. Editorial Romor.
Caracas 2.000
Zamora H. Geografía de Venezuela 9º Grado. Ediciones
Colegial Bolivariana. Caracas. 1.999
Ministerio de Educación. Manual del Docente. 3ª Etapa.
Educación Básica. Area Ciencias Sociales. Editorial
Grabados Nacionales C.A. La Victoria. Estado Aragua. 1987