Es una parte invariable de
la oración que expresa diversas circunstancias y modifica,
como complemento, el verbo, al adjetivo o a otro adverbio.
El adverbio completa la información del sujeto o del predicado.
Existen muchas clasificaciones
del adverbio, las más comunes son (Ubica el cursor del ratón
sobre cada recuadro):
Otra clasificación
obedece a criterios funcionales:
En cuanto a su significación,
los adverbios se clasifican en: situacionales y nocionales.
Situacionales
o deícticos: Son aquellos que señalan la situación
extralingüística espacial y temporal, adverbios
de lugar y tiempo.
Ejemplos: 'Aquí' no ha venido.
'Allí' ocurrió el accidente.
'Hoy' me han hecho un regalo.
'Mañana' te llamaré a casa.
Adverbios
nocionales o conceptuales: Son los adverbios de modo, y expresan cómo se realiza
la acción. Estos adverbios están formados a
partir del femenino del adjetivo, al que se le añade
el sufijo -mente.
Ejemplos: Fríamente, 'con la mente fría';
Calurosamente, 'con la mente calurosa';
Generosamente, 'con la mente generosa'.