Relaciones
Internacionales con otras regiones del mundo
El presente tema tiene como objetivo estudiar el papel de
Venezuela como miembro de organizaciones internacionales
en busca de una participación que promueva el máximo
desarrollo del país. Para esto, se expondrán
los lineamientos generales de la política exterior
venezolana en el siglo XIX, para luego entrar de lleno con
las relaciones internacionales en el siglo XX, donde se
colocará el acento en las relaciones con los Estados
Unidos de América, la ONU, la OPEP y la Comunidad
Europea. Para finalizar, un balance de la dinámica
de las relaciones exteriores venezolanas actuales.
Las Relaciones Internacionales tienen como objetivo el sistema
internacional de transacciones esencialmente gubernamentales.
Estas transacciones no se limitan al ámbito puramente
económico, están referidas también
a intercambios tecnológicos, de información
o culturales, tratados diplomáticos, acuerdos que
pueden ser bilaterales o multilaterales y se realizan entre
dos naciones particulares o en el marco de algún
tratado regional (por ejemplo el firmado entre la Comunidad
Europea y MERCOSUR). Estas actividades,
y algunas otras, se inscriben en lo que se conoce como Relaciones
Internacionales.
Las Relaciones Internacionales tienen su causa más
profunda en la necesidad de las naciones de establecer relaciones
de correspondencia con su entorno, con el objeto de beneficiarse
y contribuir con el desarrollo interno de cada nación,
por lo general, en el marco de la cooperatividad, y en algunas
ocasiones, en el ámbito del conflicto. Esta tendencia
histórica mundial de relacionarse con el fin del
beneficio propio y de otro(s), se hace, a medida que avanza
el siglo XX, más intensa, debido, en gran medida, a
la creciente interdependencia que genera la propia dinámica
económica mundial, y posible gracias al acelerado
desarrollo de tecnologías de comunicación
que caracterizó al siglo pasado. Hoy en día
son muy pocos, por no decir ninguno, los países que
se mantienen cerrados sin relaciones con el exterior. En
efecto, hasta Cuba, una nación que tiene medio siglo
de bloqueo, mantiene relaciones diplomáticas y comerciales
con algunos países de la comunidad internacional.
Venezuela no escapa de esta realidad, como toda Nación
independiente toma parte en distintas organizaciones internacionales,
en el ámbito regional o mundial, como también
en una serie de organismos internacionales de carácter
especializado, consolidando de este modo las orientaciones
generales de su política exterior. Venezuela se ha
caracterizado siempre por formar parte, en la medida de
las posibilidades, de los organismos y organizaciones internacionales
que se han ido creando en el mundo como medio para promover
y mantener la paz, la justicia y el desarrollo social y
económico de las naciones.
Debe decirse, también, que las Relaciones Internacionales,
de cada Nación, están estrechamente condicionadas
por las circunstancias y coyunturas políticas existentes,
en el marco internacional, por lo que
es de suma dificultad seguir una línea progresiva
o medianamente ordenada de la dinámica de estas actividades.
En efecto, las Relaciones Internacionales, con su carácter
de interdependencia progresiva, están altamente determinadas
no sólo por las relaciones entre dos países
cualesquiera, sino también por las tendencias económicas
y políticas que signan las relaciones del conjunto
de países que conforman la comunidad internacional.
Así, conseguimos cambios en la política exterior
de las Naciones dependiendo de si se llevaban a cabo en
el marco de las Guerras Mundiales, Guerra Fría o
en períodos de paz, por ejemplo.
Antecedentes:
Después del movimiento del 19
de abril de 1810, cuando todavía Venezuela no
se había constituido jurídicamente como nación
independiente y soberana, comienza el proceso evolutivo
de las relaciones exteriores venezolanas. Entre las medidas
que toma la Junta de Gobierno establecida
a raíz de aquellos sucesos, se cuenta la creación
de una Secretaría de Relaciones Exteriores. Esta acción era indicativa de que aquellos que
dirigían el movimiento emancipador tenían
clara intención de llevar adelante una política
exterior propia, fuera del marco de las relaciones con la
Corona española, que hasta entonces dirigía
con puño de hierro las relaciones internacionales
del conjunto de provincias que más tarde darían
lugar a Venezuela.
De esta época datan los primeros contactos con los
gobiernos de los Estados Unidos e Inglaterra. En efecto,
entre abril y junio de 1810 Venezuela, mediante sendas comisiones
enviadas hacia Norte América y el Reino Unido, establece
su intención de estrechar los vínculos y asentar
relaciones de recíproca utilidad entre los venezolanos
y aquellas dos potencias. A raíz de esos contactos,
se incrementaron las relaciones comerciales de Venezuela
con estos 2 países. Comienza a configurarse, de este
modo, la tendencia predominante en la política exterior
venezolana en la que tienen gran peso las relaciones con
los Estados Unidos. Sin embargo, los conflictos que se presentaban,
por una parte, al interior de Venezuela mientras se consolidaba
el movimiento emancipador, y por otra en el territorio europeo,
obstaculizaron notablemente el proceso evolutivo de las
relaciones exteriores venezolanas.
Con la instalación del Congreso de Angostura
(1819) y por iniciativa de Bolívar, Venezuela
pasa a formar parte de la Gran Colombia, por lo que hasta
su disolución en 1830 no es posible hablar propiamente
de política exterior venezolana. Una vez disuelta
la Gran Colombia las relaciones exteriores de Venezuela
toman un nuevo rumbo. La primera tarea llevada a cabo,
en este sentido, fue completar los procesos de reconocimiento
de Venezuela como Nación independiente por otras
naciones. Con este fin se firma el tratado de reconocimiento
por España en 1845.
Luego,
se orientó la política exterior venezolana
para lograr la determinación de los límites
fronterizos con Brasil, con la Nueva Granada (actual Colombia)
y con la Guayana inglesa. Este proceso que ha debido ser
temporal ha sido fuente, excepto con Brasil, de conflictos
que permanecen hasta hoy en día.
En tercer lugar, la política
exterior venezolana se ocupó del mejoramiento de
sus relaciones políticas y comerciales con diversos
países, sobre todo europeos. De este modo, entre
1831 y 1861, Venezuela establece tratados de Amistad,
Comercio y Navegación, con Gran Bretaña,
Francia, Estados Unidos, Dinamarca, Bélgica e Italia,
lo que permitiría el acceso de los productos venezolanos
a los mercados europeos y estadounidenses, aunque hay
que aclarar que, por lo general, en términos desventajosos
para Venezuela.
Cipriano Castro Presidente
Venezuela en el
período 1899-1908
Es necesario precisar, por otra parte, que durante
la segunda mitad del siglo XIX, las relaciones exteriores
venezolanas no carecieron de conflictos originados,
sobre todo, por las deudas contraídas con las
potencias extranjeras (EE.UU y Gran Bretaña),
durante las guerras de independencia. Sin embargo,
el período de mayor conflicto en las relaciones
exteriores venezolanas fue durante el gobierno de
Cipriano Castro, cuando se presentaron desacuerdos
por una parte, con Colombia por la ayuda prestada
por Castro a las fuerzas liberales colombianas durante
la guerra civil de "los Mil Días"
en el vecino país; y por otra, con los gobiernos
de Inglaterra, Alemania e Italia que presentaban reclamos
de índole económica, lo que culminó
con el bloqueo de las costas venezolanas (1902), por
parte de las armadas de estos tres países.
Situación que llegó a buen término
con la intervención de los Estados Unidos, y
la firma de los llamados Protocolos de Washington. No
obstante, la constatación posterior de la participación
de los Estados Unidos y Francia en los acontecimientos
de la Revolución Libertadora (1901-1903), motivó
la ruptura con Francia en 1906 y con Estados Unidos en 1908.
Esta situación iba a llegar a su fin con la entrada
en el poder de Juan Vicente Gómez, quien regularizó
las relaciones exteriores venezolanas, dando lugar a
la renovación de las relaciones entre Venezuela
y estos dos países.
La relaciones exteriores
en el siglo XX:
Las relaciones internacionales venezolanas debieron,
desde comienzos del siglo XX, enfrentarse con un nuevo
tipo de transacción internacional: la firma de
tratados multilaterales como, por ejemplo, la Convención
de La Haya en 1907. Luego de la 1era Guerra Mundial,
durante la cual el gobierno nacional sostuvo firmemente
una posición de absoluta neutralidad, Venezuela
firma el Pacto de la Liga de Naciones en 1919.
Formar parte de la Liga de Naciones trajo consecuencias
positivas para las relaciones exteriores venezolanas,
en efecto, este es el hecho más importante que
en el ámbito internacional realizó Venezuela
hasta entonces, permitiéndose incrementar su posición
ante la comunidad internacional, que hasta el momento
se había encontrado, por lo general, en desventaja
ante las grandes potencias económicas de la época.
Por otra parte, la participación en la Liga de
Naciones dio a Venezuela la experiencia diplomática
que permitiría sentar las bases para fomentar y
consolidar en el futuro las relaciones con los demás
países. Hasta 1938 dura la participación
venezolana en la Liga de Naciones, que no habría
de durar mucho más antes de transmitir su mandato
a la Organización de Naciones Unidas (ONU) pocos
años después.
Sesión de apertura de la Liga de Naciones en
1920
Mientras el mundo se acercaba al estallido de la 2da Guerra
Mundial (1939-1945), Venezuela comenzó a estudiar
la suscripción de nuevos acuerdos y tratados comerciales
con Estados Unidos basados en principios más equitativos,
sin embargo, estos intentos no llegan a conclusión
clara, en cuanto a efectividad, por el estallido de la
contienda mundial que se da en 1939. Durante el conflicto,
los países americanos comenzaron a activar nuevos
mecanismos con el objeto de impedir los efectos negativos
de la guerra sobre el continente; con este sentido se
realizaron las reuniones de los cancilleres americanos
en La Habana, Panamá y Río de Janeiro y
la Conferencia de Chapultepec en 1945, lo que preparó
las bases de la participación de los países
latinoamericanos en el momento de firmarse la Carta de
las Naciones Unidas ese mismo año.
Se inicia así un nuevo período para las
relaciones exteriores venezolanas, cuando mediante sus
cancilleres, Venezuela se hace presente en conferencias
internacionales para tratar temas de políticas
bilaterales. En efecto, Venezuela ha participado en la
firma y suscripción de casi todos los tratados
o acuerdos que se desprenden de su participación
en la ONU, desempeñando un rol de mediana importancia
en la comunidad internacional, al ampliar el ámbito
de su política exterior. Así, en 1945 se
establecen relaciones diplomáticas formales con
la antigua URSS.