Definición
Se entiende por impresionismo a la tendencia pictórica que
se dio en Francia a finales del siglo XIX como reacción contra
el arte de la academia de Bellas Artes. Este movimiento es considerado
el punto de comienzo del arte contemporáneo.
Los impresionistas escogieron como tema primordial la pintura al aire
libre y la vida cotidiana. Como punto principal trataron de conseguir
una representación espontánea del mundo, por lo que
se valieron de los diversos efectos que produce la luz natural sobre
los objetos, preocupándose muchas veces más por captar
la luz sobre el objeto que por la representación exacta de
las formas. Esto sucedía debido a que la luz tiende a difuminar
los contornos, reflejando los colores de los objetos circundantes
en las zonas de penumbras.
En las Carreras(1879) Edgar Degas
Impresión atardecer (1872) C. Monet
Los pintores impresionistas no se
definían con dicho nombre, este término lo impuso
de manera despectiva el critico Louis Leroy al momento de observar
la obra de Monet "Impresión al atardecer" o "Impresión
sol naciente" realizada en 1872, expuesta en 1874. Leroy bautizó
de esta manera el nuevo movimiento:
" Al contemplar la obra pensé que
mis anteojos estaban sucios, ¿Qué representa esta
tela?..., el cuadro no tenía ni derecho ni revés ,
¡Impresión!, desde luego produce impresión ,
el papel pintado en estado embrionario está más
hecho que esta marina".
De esta manera fue como el termino de "Impresionismo"
paso a denominar este movimiento artístico.
Es importante resaltar que éste movimiento provocó un
gran escándalo. La población del momento no estaba preparada
para aceptar una revolución como la que se estaba dando, por
eso nunca faltaron las burlas y duras críticas, que a su vez
con el tiempo los llevaron al éxito. Dicho movimiento se afianzó
y tuvo su máximo reconocimiento entrado el siglo XX.
Principios del movimiento artístico impresionista
Este movimiento artístico se puede considerar como una tendencia
que se da como última consecuencia del Realismo. Sus raíces
se pueden encontrar tanto en la prehistoria, como en el arte de Velásquez,
Frans
Hals, Rubens,
los venecianos, Goya,
Courbet,
Corot,
Constable, Turner
y Delacroix,
ya que en todas sus obras se pueden observar ciertos rasgos impresionistas.
El impresionismo tuvo como finalidad
tratar de reproducir de manera muy exacta lo natural, sin arreglarlos
o adulterarlos en el taller y apoyándose siempre en las diversas
teorías y en los descubrimientos científicos, los
cuales permitieron a los pintores formular algunas teorías.
Este movimiento artístico impuso diversas exigencias, las
cuales condujeron a pintar por completo los paisajes naturales.
Los paisajes se comienzan y se terminan al aire libre como lo hacia
Monet. La idea de pintar al aire libre era captar de una mejor manera
los colores a pleno sol, lo que hace que el pintor descubra el juego
de descomposición de las tonalidades, nuevas vibraciones
y reacciones de los colores, los cuales no habían sido captados
dentro del estudio.
Esquina de un café-conciert (1878) Manet
La Grenouillère (1869) C. Monet
De cierta manera semejante al Realismo, el impresionismo trata de
representar una nueva forma de buscar el mayor acercamiento a la
realidad. Por esto, se observa la gran preocupación por la
búsqueda de la luz, pero de una manera distinta a como lo
hacían los pintores anteriores.
Aportes de los impresionistas en la pintura
Para los impresionistas la luz pasa a ocupar un puesto principal dentro
de la pintura. Estos artistas llegaron a la conclusión de que
la realidad no es más que la apariencia que adquieren las cosas
bajo la influencia de la luz en el momento preciso en que son observadas;
es por ello que todo lo que se ve no es nada más que un efecto
de la luz. Es claro que los impresionistas se entregan exclusivamente
al sentido de la vista.
La técnica del impresionismo consiste en lograr una apariencia
de lo fugitivo y aéreo mediante el uso de tonos claros y
de formas abocetadas. Sobre los lienzos colocan las pinturas según
la llamada formula de división de tonos, sin mezclar previamente
los colores en la paleta. Dichos colores se plasman puros en pequeños
trazos o pinceladas, una junto a la otra, con la idea que desde
lejos, la retina del ojo del observador realice la mezcla de los
colores. Esta técnica hace que el cuadro se convierta en
una superficie poblada de pequeñas vibraciones de color-luz
y de color-color, llenándolo de alegría y de vida
a pesar de carecer de profundidad y peso. Las formas usadas en este
estilo son muy ligeras y se encuentran sumergidas en una luz que
lo envuelve de una manera
muy armoniosa.
La Estación de Saint-Lazare (1877)
Claude Monet
Torso de Muchacha al Sol (1875)
Pirre-Auguste Renoir
Algunas de las reglas seguidas por los pintores para tratar
de resolver el problema de la luz son:
Pintar lo que se ve, lo que sus ojos perciben a pesar de que
las cosas sean distintas a como se perciban.
Las cosas no poseen color propio, es la luz la que se los
proporciona y el artista lo trata de representar como si fuera
real.
Las condiciones con que se produce la luz van a influir de
gran manera en el aspecto de las cosas. La atmósfera,
el día, las estaciones, cambian los colores de modo tal
que las cosas nunca se ven de igual forma.
La tonalidad de los colores, los matices y colores en si,
sirven para sugerir las formas de los objetos y la distancia
entre ellos. Las líneas y los contornos no tienen ningún
sentido para los impresionistas.
Según los pintores, el negro no existe dentro de la naturaleza,
lo que hace que las sombras más oscuras sean de cierto
modo claras.
Las partes que no son iluminadas van a poseer tonalidades violetas,
por lo que los efectos luminosos se van a basar en un contraste
binario entre amarillo y violeta.
La manera de lograr la intensidad real de la luz es que los
colores nunca se van a mezclar en las paletas, sino que se aplican
de manera separada y los tonos se consiguen por medio de la combinación
adecuada de los colores. Es por esto que los impresionistas trabajan
con una serie de colores limitados dentro del espectro solar,
es decir, los rojos, amarillos, violetas, azules y el blanco
Temas representados
El impresionismo se muestra como una prolongación del realismo,
ya que nace bajo su influencia y trata de adoptar de igual manera
los temas de la vida cotidiana. Se coloca en la cumbre de los estudios
pictóricos sobre la luz, los cuales se vienen llevando a
cabo desde el renacimiento, y muestra cuadros luminosos de manera
opuesta con sepias consagrados por la tradición clásica.
El impresionismo sólo pretende transmitir la impresión
del pintor. Es por tanto subjetivo, a la diferencia del realismo.Estos
artistas pocas veces mostraban aspectos serios de la sociedad, a
pesar de que cuando lo hacían era de igual manera impresionante.
Preferían siempre enfocar los momentos agradables de la vida
como son los placeres: jardines, fiestas, restaurantes, paseos,
baños, entre otros.
Música en el Jardín de las Tullerías
(1860)
Edouard Manet
Vista desde Louveciennes (1870) Pizarro
Lo que ha hecho que el impresionismo
sea principalmente una escuela de pintura al aire libre es que el
ambiente que los pintores han escogido para realizar sus obras y
representar, es la naturaleza, pues ellos se han enfrentado de manera
directa, a través del contacto con el aire libre. Es por
ello que las figuras humanas, los objetos, paisajes y marinas sean
los temas predilectos de dicho movimiento. La idea de los pintores
era que sus impresiones fueran una trascripción de lo real,
saliendo así del taller o del estudio y aprovechando el aire
libre, por lo que el artista queda impresionado por el ambiente
y los colores brillantes, abriéndole así al arte una
nueva perspectiva.
Colocándose frente al paisaje que van a representar, el pintor
arregla sus composiciones trabajando con mucha rapidez para captar
así el cambio rápido de los colores, sorprendiéndose
muchas veces por un efecto instantáneo de la atmósfera
o de la misma vegetación. Todo aquello que observa en la naturaleza
es llevado sobre el lienzo con gran rapidez; es por esto que los artistas
van a ser mucho más sinceros a la hora de interpretar las situaciones
de la luz y el color.
Principales exponentes impresionistas
Los pintores más importantes de dicho movimiento artístico
se encontraron en su mayoría en Paris, entre los años
de 1860 y 1870, los pintores eran: Claude
Monet, Augusto Rendir y Alfredo Sisley. Todos ellos fueron compañeros
de estudios en la Escuela de Bellas Artes de París. Realizaron
diversos viajes a Fontainebleau y entraron en contacto con los pintores
de Barbizon. Otro pintor fue Camilo Pizarro, quien era algo mayor
que los anteriores, formó parte del grupo pero de una manera
aislada, mientras que Edgar
Degas fue un artista independiente y estuvo muy vinculado con
los impresionistas.
Caballos de Carrera Frente a la Tribuna (1866-68)
Edgar Degas
Los impresionistas evolucionaron hacia diversos estilos individuales,
así como también compartieron como grupo sus diversos
experimentos sobre el color. De todos los representantes solamente
Monet fue ortodoxo en la aplicación de la teoría impresionista;
pintó diversas series en diferentes horas del día y
estaciones del año, algunas de ellas son: La Catedral de Ruán,
La Estación de Saint-Lazare, Los Álamos, entre otras.
Pizarro utilizó una paleta mucho más delicada y de igual
manera se concentró en los diversos efectos de luz sobre las
formas. También son resaltantes los sutiles paisajes de Morisot,
los cuales se destacan por la intensa pincelada más que por
la precisión lumínica.
Regatas en Argenteuil (1872)
Claude Monet (1840-1926), Es considerado el padre
del impresionismo. Este artista es un impresionista puro, ya que nunca
abandonó ninguno de sus planteamientos. A lo largo de toda
su carrera llego a componer aproximadamente tres mil cuadros. Su idea
principal era la de pasmar la vibración cromático-lumínica
en todos sus lienzos; de igual manera en sus temas la luz crea el
color y la forma. Su retina captaba de una manera muy hábil
el reflejo de la luz en cualquier lugar que él observara: en
la superficie del agua, en un suelo nevado, en la puerta de una catedral,
entre otros.
Sus temas preferidos eran las marinas, escenas de lluvias y diversos
paisajes. A lo largo de toda su investigación de la incidencia
de la luz, Monet observa que ésta varía según
el paso del tiempo, y es de esta manera como se producen los diversos
efectos que él intenta rescatar con su rápida y ágil
pincelada.Siempre se mantuvo fiel al impresionismo, por lo que nunca
trató de probar con otras corrientes. Monet fue también
un gran amante de la cultura y del arte japonés, por lo que
construyó un jardín de estilo oriental con puentes y
nenúfares. Este lugar lo usó para refugiarse durante
sus últimos años. Entre sus obras más representativas
se encuentran: La Grenouillère, 1869; La Urraca, 1868-1869;
Impresión Atardecer, 1872; Regatas en Argenteuil, 1872; Las
Amapolas, 1873; Paseo con sombrilla o la Señora Monet con su
hijo, 1875; La Japonesa, 1876; La estación de S. Lázaro,
1877; La Catedral de
Rouen, 1894; entre otras.
La Catedral de Rouen (1894)
Después
del Baño (1886)
Edgar Degas (1835-1917), Es considerado un impresionista más
de la forma, que del color. Participó en siete de las ocho
exposiciones impresionistas, su arte se mantiene siempre al margen,
por lo que encarna la vena del clasicismo. Estudió el renacimiento,
sobretodo el arte de Rafael, años más tarde se educó
en la Escuela de Bellas Artes de Francia, donde estudió a Ingres.
A pesar de su clasicismo, la modernidad en Degas se observaba en la
manera como desplazaba los temas académicos por los contemporáneos,
estableciendo una analogía con Manet. Fue un hábil dibujante
lo que hizo que le preocupara captar el movimiento con gran fidelidad,
mostrando esto en temas como bailarinas y carreras de caballos. Muchas
veces usa los mismos temas que Lautrec, pero a diferencia de éste
lo hace desde la óptica clásica.
Se caracterizó por ser un gran observador de
la mujer, lo que se ve reflejado en cómo capta las posturas
más insólitas, así como las diversas poses naturales
e instantáneas de éstas. En la mayoría de sus
composiciones se encuentra presente la asimetría al igual que
los bordes cortados; todo esto se da debido a la influencia de la
fotografía al igual que de los grabados del arte japonés.
En Degas, la luz brillante de las atmósferas de Monet se convierte
en luz pálida de candilejas, por lo que se puede decir que
representa el impresionismo del interior. Al momento de su decaimiento
comenzó a trabajar otras técnicas como el pastel y la
escultura.
Planchadoras (1884)
Muchos autores dicen que Degas nunca armonizó de buena manera
con el impresionismo, debido a que siempre quiso cultivar su dibujo
en disminución del color, al igual que tampoco armonizaba con
las diversas tendencias conservadoras gracias a su tendencia a cultivar
los temas contemporáneos. Entre sus obras más resaltantes
se encuentran: Clase de Danza, c.1873-1875; La Bebedora de Ajenjo,
1876; Bailarina en la Escena, 1878; Planchadoras, 1884; Carreras,
1885-1888; Mujer Peinándose; entre otras.
El columpio (1876)
Pierre-Auguste Renoir (1841-1919), siempre se le ha considerado
como un impresionista sensual. En sus inicios comienza pintando en
una tienda de porcelana China en la ciudad de París, donde
comienza a pintar temas que demuestran gran dulzura y sentimentalismo
los cuales toma del rococó. Con los años entró
al estudio de Gleyre donde contactó diversos pintores impresionistas
como Sisley y Monet. En sus primeros años influyó también
en él la escuela de Barbizon, y de manera más resaltante
la pintura de Gustave Courbet.
Fue uno de los impresionistas más reconocidos debido a los
temas que representaba: flores, escenas dulces de niños y mujeres,
entre otros. Unos de los temas que más le obsesionaron fueron
los desnudos de mujeres; sus formas gruesas recuerdan a Rubens y la
pincelada suelta y de gran cromatismo que usa a Tiziano. Renoir utilizó
una vibrante y luminosa paleta la cual hace de él un impresionista
muy característico. Entre sus obras más representativas
se encuentran: El Palco, 1874; El Columpio, 1876; Le Moulin de la
Galette, 1876; Le déjeuner des canotiers, 1881; Baile en el
campo, 1883; Bañistas, 1918-1919.
Le Moulin de la Galette (1876)
La avenida Sydenham (1871)
Camilo Pizarro (1830-1903), tuvo una de las más atractivas
personalidades entre los impresionistas. Comenzó su aprendizaje
en París, luego en el año de 1847 regresa a las Islas
Antillas, donde nació, para trabajar en el comercio de su padre.
En 1852 se traslada a Venezuela donde se dedica a la pintura. Tres
años más tarde regresa a París en donde reside
definitivamente y asiste a la Escuela de Bellas Artes y a la academia
de Jules Suisse. Corot fue el primer maestro en el cual se inspiró,
descubriendo así su atracción hacia el paisaje. La academia
Suisse le sirvió para relacionarse con Cézane y Monet,
profundizando su interés por el paisaje a pesar de estar en
contra del academicismo oficial. En 1863 expuso junto a Manet en el
Salón de los Rechazados, que fue uno de los promotores del
grupo de artistas que se alejaron de las normas académicas
los cuales se reunían en el café Guerbois y dieron años
más tarde, paso al Impresionismo
Años más tarde se traslada a Londres donde
se le despierta el gran interés por las obras de Turner y Constable.
Cuando regresa a Francia se instaló en Pontoise, donde inicia
una gran relación con Cézanne. Participó en las
ocho exposiciones impresionistas que se dieron en París, con
sus paisajes o vidas urbanas, las cuales estaban llenas de luz y color.
En su mayoría de edad siempre procuró mantener la estructura
de unidad del grupo de impresionistas. Entre sus principales obras
se encuentran: Avenida de la Opera, Campesina, Mujer y niña
cerca de un pozo, así como una serie de dibujos del litoral
venezolanos.
Viejo mercado de Ruán (1898)
Relación del Impresionismo con las obras
musicales de Claudio Debussy y Mauricio Ravel
Finalizando el siglo XIX la música en Francia comienza unos
nuevos caminos viéndose influenciada por el movimiento impresionista
en la pintura y por el simbolismo que desarrolla en la literatura.
El iniciador de este cambio fue Gabriel Fauré, profesor en
el conservatorio de París, siendo profesor de Mauricio Ravel
y Claudio Debussy, y les ofreció a éstos unas nuevas
tendencias artísticas. Las influencias que van a dar los pintores
de sentirse atraídos por el color mucho más que por
las líneas, así como la de los poetas quienes pretendieron
recuperar el vocablo mediante el sentido emocional; van a ayudar a
formar el carácter y el estilo antirromántico que van
a caracterizar a Debussy. Es por todo ello que el compositor va a
preferir el color sobre la línea musical, lo que demuestra
que se preocupar más por la armonía que por la melodía.
Claudio Debussy pasó mucho tiempo en Rusia por lo que recibió
mucha influencia de Musorgsky,
Borodin
y Rimsky
Korsakoff los cuales le mostraron los diversos recursos que ofrecían
los antiguos modos, las escaleras extra clásicas y las nuevas
utilizaciones de los instrumentos musicales.
Claude Debussy
Entre sus obras más significativas se encuentran:
Preludio de la siesta de un Fauno, la cual está basada
en un poema de Mallarmé; La opera de Pelléas et Melisande;
Una noche en Granada, Iberia y el Mar la cual comprende en
su primera parte el alba al anochecer, en su segunda parte jugueteo
de las olas y en su tercera parte, diálogo entre el viento
y el mar.
Por otro lado Mauricio Ravel fue el más potente de los artistas
que se desarrollaron después de Debussy. Estudió música
en París donde fue alumno de Fauré. En sus primeros
años trató de seguir a Debyssy, pero luego se inclinó
por seguir un estilo más personal, renunciando después
al sueño, al misterio y las vaguedades impresionistas.
La mayoría de sus obras dejaron un gran sentimiento e imaginación
en los últimos años de su vida artística. Rebuscó
la expresión lineal e intensificó la intuición
del timbre sonoro, así como también asoció el
instinto de la forma y el relieve con la ironía en algunos
casos y en otros con la ternura. Entre sus obras más resaltantes
se encuentran: La tumba de Couperin, La Valse, Rapsodia Española,
Bolero, Dafnis y Cloe, Poema coreográfico, entre otras.
Bellas Artes en las artes plásticas venezolanas Un grupo de pintores venezolanos entre ellos: Manuel
Cabré, Antonio Edmundo, Bernardo Monsanto, Rafael
Monasterios, Armando
Reverón, Federico
Brandt, entre otros, unidos todos por el mismo deseo de renovación
organizaron el Círculo de Bellas Artes. Esta fue una asociación
que se fundó para tratar de combatir la enseñanza difundida
por la academia de Bellas Artes por parte de viejos maestros. Estos
pintores no conocían la técnica impresionista, pero
tomaron el paisaje e hicieron que el tema histórico, religioso
y académico desaparecieran. La presencia de dicho Círculo
dentro del movimiento artístico venezolano fue muy importante,
ya que con él se relacionaron un grupo de intelectuales entre
los que estaban: Manuel
Díaz Rodríguez, Pedro Emilio Coll, Cesar Zumeta,
Rómulo
Gallegos, Enrique y Julio Planchart, entre otros; sus obras alcanzaron
grandes méritos con el pasar del tiempo.
Vista al Ávila desde la Estación del
Ferrocarril Maripérez (1931) Manuel Cabré
Manzano en Flor (1910)
Principales exponentes Venezolanos
Existen varias personalidades venezolanas que van a surgieron en
esta época, algunos de ellos son: Emilio Boggio (1857-1920), Pintor venezolano que nació
en Caracas el 15 de junio de 1857, donde pasó su infancia
y su adolescencia. Luego fue llevado a París donde sus padres
trataron de guiarlo por el camino del comercio, pero en 1879 decidió
irse por la pintura, inscribiéndose en la Academia de Julián,
en donde tuvo como discípulos a Rojas y Michelena. Sus maestros
fueron Jean-Paul Laurens y William Bouguereau. Su evolución
académica fue algo lenta en sus inicios, pero a partir de
1900 adoptó de una manera muy vigorosa el modo impresionista
de pintar al aire libre. Hizo gran amistad con Monet y Pizarro,
lo que lo llevó más aun al impresionismo.
Entre los años 1902 y 1904, en sus obras se pueden
observar diversos rasgos expresionistas de manera muy escasa, debido
a la influencia de Van Gogh, los cuales se observan en su producción
figurativa. Estos rasgos expresionistas fueron menos conocidos que
su obra paisajística, a la cual se le debe el gran reconocimiento
que ha tenido en Venezuela donde se recopilaron gran parte de sus
obras en el Museo Municipal de Caracas. Boggio falleció en
Auvers-sur-Oise en Francia el 7 de Julio de 1920. Entre sus obras
más reconocidas se encuentran: Vista del Guaire en el Paraíso,
La Boda, Figuras a las Orillas del Oise, El Rió Oise al Atardecer,
Neblina en Otoño, Fin de Jornada, La Castaña, El Viejo
Rodolfo, Manzano en Flor, Costa de Liguria, entre otras.
Viejo Rodolfo (1919)
Desnudo (1934)
Armando Reverón (1889-1954), Es uno de
los más grandes exponentes de la pintura Venezolana. Su tío
abuelo Ricardo Montilla quien estudió pintura en New York,
fue la persona que más contribuyó a despertar su vocación
artística. En 1908 se inscribió en la Academia de Bellas
Artes, donde recibió clases por Antonio Herrera Toro, Emilio
Mauri y Pedro Zerpa. Finalizó su curso en 1911 debido a su
gran rendimiento y recibe una beca para irse a estudiar a Europa.
Viajó a Barcelona, España, donde ingresó a la
Escuela de Artes y Oficios. En 1912 viaja de nuevo a Caracas para
retornar en poco tiempo a España e ingresar en la Academia
de San Fernando en Madrid. La ciudad de Madrid dejó en Reverón
una profunda huella en su espíritu, ya que se dejó cautivar
por Goya.
Años más tarde regresa ya definitivamente a Caracas,
donde retoma su trabajo a la vez que asiste a las sesiones del Círculo
Bellas Artes, a pesar de que no estuvo en el país al momento
de la creación de dicho círculo. Pintó al aire
libre sus primeros paisajes en tonalidades azules, y luego se trasladó
a la Guaira donde dio clases privadas de dibujo y pintura.En la Guaira
se encuentra con el pintor Ruso Nicolás Ferdinandov, a quien
ya había conocido en Caracas. Gracias a los consejos del pintor
Ruso se muda al litoral donde inicia una nueva etapa en su vida y
en su obra. La obra de este gran pintor se forjó en gran parte
en el litoral venezolano, donde capta y transmite toda la luminosidad
que encuentra en el trópico. Al poco tiempo de residir allí,
se muda más hacia el sur a un castillete que le sirvió
de vivienda en resto de su vida. En este período de su vida
empezó a adoptar hábitos más primitivos tratando
de desvincularse de las ciudades, lo que lo hizo desarrollar una mejor
percepción de la naturaleza llevándolo a emplear métodos
en su pintar, así como diversos procedimientos y materiales,
representando de una mejor manera la atmósfera del paisaje
bajo los efectos del deslumbramiento que son producidos por la luz
del sol. Creó también valores cromáticos.
En 1933 realizó una exposición en el Ateneo de Caracas,
la cual tiempo después fue presentada en la galería
Katia Granoff en París. A comienzos de 1940 comenzó
el llamado período sepia, donde realizó una serie de
lienzos pintados en el litoral y en el puerto de la Guaira, predominando
los colores tierra y marrón. A esto le siguió un período
depresivo después de sufrir una crisis psicótica, la
cual lo obligó a recluirse en el Sanatorio de San Jorge. Después
de su recuperación no volvió a pintar de igual manera
que antes. En esta última etapa el pintor se rodeo de objetos
y muñecas creadas por él, dándole así
paso a la etapa expresionista de su obra, la cual se caracterizó
por el uso de materiales como tizas, creyones y una gran fantasía
teatral que demostró
a través del dibujo.
Los Baños de Macuto
En 1953 sufre su última crisis donde fue internado de nuevo
en el Sanatorio de San Jorge. En ese mimo años se le otorgó
el Premio Nacional de Pintura. Gracias a este reconocimiento trabajó
con gran fuerza para una nueva exposición que había
anunciado en el Museo de Bellas Artes, fue en este momento cuando
le sobrevino la muerte estando aun en el sanatorio. Sus obras más
importantes son: Procesión de la Virgen del Valle, Desnudo
en Blanco, La Maja Criolla, El Árbol, La Cueva, Desnudo Acostado,
Retrato de Doña Luisa Margarita de Pérez Dupuy, Rostro
de Mujer en Blanco, Macuto en Oro, Juanita Junto al Tripiode, El Bosque
de Manguita, Autorretrato, entre otros.
Paisaje (1946)
Manuel Cabré (1890-1984), Nació en Barcelona España
el 25 de Enero de 1890. Fue hijo de un escultor llamado Ángel
Cabré y Magriñá. Vino con su padre a Caracas
cuando aun era un niño. A los pocos años ingresó
a la Academia de Bellas Artes de Caracas, donde fue alumno de Herrera
Toro y Mauri. En 1909 contribuyó al movimiento insurreccional
Círculo de Bellas Artes, agrupación que sirvió
de conexión para desarrollar los principios del impresionismo
en Venezuela. Su carrera fue una de las más enriquecedoras
del arte nacional, la cual se inicia en 1907 cuando obtiene uno de
los premios de la exposición de fin de curso de la Academia.
Entre los años de 1920 y 1931 vivió en París.
En 1948 obtuvo el Premio Nacional de Pintura. Este artista es considerado
como el más notable pintor de la Escuela de Caracas, a la que
su concepción de la arquitectura de formas y volúmenes
en perspectiva ayudó a definir.
Su obra se caracteriza por la gran monumentalidad del
espacio y por poseer una gran precisión en la representación
a distancia, donde pareciera que anunciara aun en la década
del 40 el Hiperrealismo. Entre sus obras más conocidas se encuentran:
Vista al Ávila desde la Estación del Ferrocarril Maripérez,
Paisaje, Tarde de Agosto, Ávila desde la Avenida la Mata de
Coco en la Castellana, Vista del Ávila desde Sarría,
Ruinas de Trapiche, autorretrato, entre otros.