Por influencia de Edgar Allan Poe, Horacio
Quiroga perfecciona el cuento fantástico en América.
Aprende a especular sobre el tema de la crueldad y el terror, crea
personajes de psicología enfermiza que actúan en un
clima de misterio.
Los hermanos Grimm observaron muchas semejanzas entre los cuentos
europeos y los de otros continentes.
La mayor parte de los eruditos del siglo XIX se centró en
detallar estas semejanzas, pero, en general, ignoró el extenso
acervo de los folclores africano, oceánico y de los indios
americanos, que existían al margen de la tradición
indoeuropea, e investigaron sólo en aquellas partes del mundo
que creyeron las más importantes. Así, los hermanos
Grimm postularon un origen común de los cuentos tradicionales.
Análisis Contextual
En general, los principales tipos de cuentos tradicionales,
los mitos (Mitología),
las leyendas
y los cuentos fantásticos, se intercambian entre sí
y se refieren a cualquier tipo de narración ficticia producto
de la imaginación que por lo común implica falsedad
o inverosimilitud. Sin embargo, para los eruditos del folclore cada
uno de estos tres tipos representa una forma característica
de cuento tradicional. Otros tipos son los cuentos de animales y
fábulas,
las patrañas o relatos fantásticos, las anécdotas
y chistes, un grupo formado por cuentos de fórmula (como
los cuentos de nunca acabar) y fábulas cantadas, cuya narración
incluye canciones o rimas. Los seres humanos siempre han sido contadores
de cuentos y, allí donde no tenían una Biblia , libros
de historia, novelas
o relatos, han formado a las generaciones más jóvenes
con historias conservadas en su memoria.
Biografía Quiroga,
Horacio (1878-1937), escritor uruguayo, nacido
en Salto y muerto por suicidio en Buenos Aires. Deportista y aficionado
a las ciencias, funda la tertulia de "Los tres mosqueteros"
y se inicia en las letras bajo el patrocinio de Leopoldo
Lugones. Viaja a París en 1900 y hace una breve experiencia
de la bohemia pobre. La mayor parte de su carrera transcurre en
Argentina, donde llega a ser muy leído por sus cuentos publicados
en revistas y recogidos en libro. Ejerce empleos consulares y la
crítica de cine, y pasa largas temporadas en el medio rural
de Misiones, en la frontera argentino-paraguayo-brasileña,
ambiente del que tomará temas para sus narraciones.
Su carrera se abre en la poesía, dentro del ámbito
del modernismo, con Los arrecifes de coral (1901), obra sin mayor
consecuencia. Una vida dramática, siempre cercana a la estrechez
económica, matrimonios conflictivos, experiencias con el
hachís y el cloroformo y el constante cerco del suicidio,
alimentan su tarea cuentista, una de las más importantes
de América. No le son ajenas las influencias de Rudyard
Kipling, Joseph
Conrad y, sobre todo, el magisterio de Edgar
Allan Poe, por las atmósfera de alucinación, crimen,
locura y estados delirantes que pueblan sus narraciones.
En 1897 hace sus primeras colaboraciones
en medios periodísticos. En 1900 viaja a París.
En 1902 mata accidentalmente, con una pistola,
a su amigo Federico Ferrando. Se muda a Buenos Aires, Argentina.
En 1903 trabaja como profesor de castellano
y acompaña, como fotógrafo, a Leopoldo Lugones
en una expedición a la provincia de Misiones. En 1906
publica su relato Los perseguidos, un
adelanto de lo que después se conocería como literatura
psicológica.
En 1909 se casa con Ana María
Cirés y se van a vivir a San Ignacio. En 1911
es nombrado juez de Paz. En 1915 se suicida su mujer. Regresa
a Buenos Aires en 1916.
En 1917 publica Cuentos de amor de locura
y de muerte y en 1919, Cuentos de la selva
, libro escrito para sus hijos.
En 1927 se casa con María Bravo.
En 1932 se traslada a Misiones. En 1936 su mujer lo deja y vuelve
a Buenos Aires.
El 19 de febrero de 1937, aparece muerto
por ingestión de cianuro poco después de enterarse
que sufre de cáncer gástrico.
La cuentística de Quiroga a veces se remonta a escenas de
la vida prehistórica en ella mezcla, con extraña astucia,
personajes humanos y animales que hablan, como en las fábulas
clásicas, pero estableciendo una sutil frontera entre la
vida natural y la civilización. Sus figuras de pioneros,
de europeos abandonados en los confines de la selva, de cansados
de la vida y de empresarios alocados, crean un mundo de irrepetible
de personalidades.
Sus temas son: relatos, amor, horror, crueldad, muerte, problemática
social y naturaleza. Horacio Quiroga considera en su decálogo
del perfecto cuentista los siguientes mandamientos
1. Creer en un maestro (Poe, maupassant) como en Dios mismo.
2. Creer que su arte es una cima inaccesible.
3. Resistir la imitación.
4. Fe ciega en la capacidad par el triunfo.
5. No empezar a escribir sin saber adónde se va.
6. Ser dueño de sus propias palabras.
7. No adjetivar sin necesidad.
8. Llevar a los personajes de la mano hasta el final.
9. No escribir bajo la emoción.
10. No pensar en los amigos ni en la impresión que causará
la historia.
En sus comienzos recibe influencia de los modernistas.
De Maupassant recibe la habilidad para crear expectativa en el lector.
En algunos relatos como: La gallina degollada.
De Kipling toma la inspiración por los temas de la naturaleza
y la selva. Para él es una vivencia intensa. También
recibe influencia del ruso Dostoievsky y de Balzac.
El tema del amor es frecuente en relatos
como: Historia de amor turbio (1908), Pasado amor (1929).
El tema del horror y la crueldad asociado
a la muerte es típico en su cuentística como en:
Las sacrificadas (1929), Los desterrados (1926), El crimen de
otro (1904), Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917).
La problemática social lo atormenta,
el cómo los hombres luchan en permanente drama con la
vida. Se ve en Suelo natal (libro de lectura para niños,
en colaboración con Leonard Glusberg) y Más allá
(1935).
La lucha con la naturaleza y sus dimensiones
se viven en obras como: Cuentos de la selva (1918), El salvaje
(1920), Anaconda (1921), El desierto (1924).
A continuación ofrecemos dos cuentos para apreciar el
estilo de Quiroga.
REFERENCIAS
Enciclopedia ENCARTA. Versión Electrónica . Microsoft.
1998.
Protagonistas del mundo. (1994).Tomo 2. Bogotá: Terranova
Editores
Peña , R. y Yépez, L. (2003). Lengua y Literatura.
Caracas: Distribuidora Escolar