La literatura venezolana nace con la República, y su padre
fundador es don Andrés
Bello. El maestro de Bolívar, radicado en Londres, escribe
con fervor americano y señala el rumbo de lo que un siglo
después podríamos llamar literatura nacional.
Comentario del tema:
La narrativa tiene su primera eclosión en la tercera década
del siglo XX, con autores de primera
línea: Rómulo Gallegos, Doña
Bárbara, Teresa de la Parra, José Antonio
Ramos Sucre, Enrique Bernardo Núñez, Julio Garmendia,
Arturo Uslar Pietri. Ensayo
Narradores que se ocupan de los avatares de un país en formación,
poniendo un acento especial en la problemática social.
Sin duda fue Gallegos quien mejor supo expresar la esencia
de lo nacional. Doña Bárbara (1929),
Cantaclaro (1934) y Canaima (1935)
forman un fresco vigoroso que dibuja no sólo el exótico
paisaje sino también el alma de un país. La influencia
de Gallegos se extenderá por décadas, proyectando
una sombra enrarecida sobre una generación.
Guillermo Meneses rompe con la tradición galleguiana.
Su novela El Falso Cuaderno de Narciso Espejo (1952)
incorpora a nuestra literatura un nuevo arte de narrar. Lo subjetivo,
el inconsciente, la fragmentación del yo, la incertidumbre,
el erotismo, constituyen valiosos aportes a una literatura que amenazaba
estancarse en la repetición.
La segunda eclosión se produce en los años sesenta,
en la así llamada “década de la violencia”. El advenimiento
de la democracia y la irrupción de la guerrilla ofrecen a
los narradores temas novedosos y actuales. Salvador Garmendia,
Adriano González León, Oswaldo Trejo, Carlos Noguera,
José Balza y Luis Britto García son los “cronistas”
más representativos de aquella época turbulenta. País
Portátil (1968) de González León
es el testimonio más elocuente y eficaz de los tiempos de
la guerrilla.
Mucha agua ha pasado bajo los puentes y mucho petróleo
por los oleoductos hasta este comienzo de siglo. Y aún aguardamos
por la tercera eclosión. Apostamos entonces por la obra de
los jóvenes: Antonio López Ortega,
Silda Cordoliani, Wilfredo Machado, Ricardo Azuaje, Juan
Calzadilla Arreaza, Israel Centeno, Juan Carlos Méndez Guédez.
Juana la Roja (1991), la nouvelle de Azuaje, tal vez sea la primera
muestra de una literatura que sin renunciar a la tradición
aspira a la frescura y la visibilidad.
Contexto histórico:
La época colonial
Los primeros escritores venezolanos de la literatura
colonial fueron los cronistas de Indias. Entre
ellos Juan de Castellanos, fray Pedro de Aguado y fray Pedro
Simón. Podemos también mencionar a José
Oviedo y Baños, quien residió en Caracas desde
los 14 años de edad, como el primer escritor criollo.
Oviedo y Baños con un estilo clásico y realista
contó la conquista y población de la Provincia
de Venezuela.
Durante la revolución de la Independencia, Simón Bolívar
también usó su pluma para defender y divulgar los
principios republicanos, y a veces para expresar sus emociones y
vivencias personales. Las creaciones literarias que marcarán
pauta pertenecerán a los géneros de la prosa y la
poesía de sabor neoclásico de Andrés Bello.
A su lado, destaca la escritura genial de ruptura y parodia de Simón
Rodríguez.
Neoclasicismo y romanticismo:
En los inicios de la era republicana figuran cuatro grandes nombres
de las letras venezolanas: Andrés
Bello, Fermín Toro, Rafael María
Baralt y Juan Vicente González. El más destacado
poeta, de clara autenticidad romántica, se llama Juan Antonio
Pérez Bonalde. Entre los costumbristas venezolanos están
Daniel Mendoza, Francisco de Sales Pérez, Nicanor
Bolet Peraza, Francisco Tosta García, Rafael Bolívar
Alvarez, Rafael Bolívar Coronado y Miguel Mármol.
Dos escritores de carácter señalan la transición
hacia nuevas posiciones intelectuales y creadoras: Cecilio Acosta y Arístides Rojas. Positivismo, modernismo y literatura venezolana:
Fue después de 1880 cuando se perfiló en
Venezuela un movimiento literario de más ambiciosa inspiración.
En el género narrativo, el descubrimiento del naturalismo
inspiró a Tomás Michelena una novela: Débora
(1884) y a Manuel Vicente Romero García, su obra Peonía
(1890), Novela
Latinoamericana primera tentativa de novela criolla integral.
Otros autores dentro de la tendencia serían Gonzalo
Picón Febres (El sargento Felipe, 1899),
y Miguel Eduardo Pardo (Todo un pueblo). Con la
obra portentosa de Rómulo Gallegos, donde se destaca la inmortal
novela Doña Bárbara, culmina toda
una etapa de la narrativa venezolana, aquella sometida a las influencias
del nativismo, del costumbrismo, del realismo, del lirismo descriptivo
que alcanza tonos épicos cuando contempla las luchas del
hombre con la naturaleza.
Es importante mencionar a Arturo Uslar Pietri (Las lanzas
Coloradas, 1931), quien se afirmó como la mayor
promesa narrativa novelesca; a Enrique Bernardo Nuñez,
a Julio Garmendia, a Antonio Arraiz, a Ramón Díaz
Sánchez, a Guillermo Meneses, a Miguel Otero Silva. Del grupo
"Contrapunto", Aparece
Salvador Garmendia , quien desarrolla su temática y aborda
otros espacios, entre ellos el fantástico.
También se destaca la narrativa paródica y densa de
Luis Britto García, pasando por la importante obra de José
Balza, un experimentador incansable, y por la de Oswaldo Trejo,
atrevidamente textual.
Se impone citar a Pedro Berroeta, a Oscar Guaramato, a Antonio Márquez
Salas, a Alfredo Armas Alfonzo, Manuel Trujillo, Orlando Araujo y
a Adriano González León, la gran promesa del grupo
Sardio y de la generación de 1960. También están
presentes José Vicente Abreu, Laura Antillano, Francisco Massiani,
Denzil Romero, Ednodio Quintero, Alberto Jiménez Ure, Gabriel
Jiménez Emán, Armando José Sequera y Antonia
Palacios, autora de la más importante obra narrativa de pluma
femenina después de Teresa de la Parra.
La poesía:
A pesar de que la poesía venezolana tardó
mucho en alcanzar la modernidad, un poeta que debe ser leído
y valorado como el único gran poeta modernista que tuvo Venezuela,
es Alfredo Arvelo Larriva, virtuoso de la rima
y del soneto. Otros poetas dignos de ser recordados son Andrés
Mata, Sergio Medina, Ismael Urdaneta y Andrés
Eloy Blanco, el poeta más popular de Venezuela, situado
entre lo tradicional y la vanguardia.
Vale mencionar también a Fernando Paz Castillo,
Jacinto Fombona Pachano, a Rodolfo Moleiro, a Enrique Planchart,
a Enriqueta Arvelo Larriva, a Héctor Cuenca, y a Luis Enrique
Mármol. Mención aparte merece José
Antonio Ramos Sucre, maestro del poema en prosa, erudito, simbólico
y misterioso.
Entre tanto, los poetas de 1918 como Antonio Arraiz, cada
cual por su lado, dieron al traste con las formas y el lenguaje
poético atrapados en las lecciones de versificación
y rimado. La vanguardia produce sólo dos poetas: Pablo Rojas
Guardia y Luis Castro. A cierta distancia de estos poetas, despuntó
en el movimiento vanguardista Carlos Augusto León.
Dentro del contexto de "españolistas" hay que
situar la obra de Ida Gramcko, Ana Enriqueta Terán
Poema
y Luz Machado. Estas mujeres poetas ocupan un sitio de privilegio
en las décadas de 1940 y 1950. En la actualidad destacan
la poesía muy personal de Yolanda Pantin, Margara Russoto,
Edda Armas, Cecilia Ortiz y Lourdes Sifontes.
José Ramón Medina es uno de los valores poéticos
más firmes del posviernismo y el posespañolismo; sus
compañeros Luis Pastori y Aquiles
Nazoa no cambiaron los rasgos iniciales de su escritura neoclásica
o neomodernista. Los poetas Dionisio Aymará y Carlos Gottberg,
entre otros, se adentraron en la condición del hombre cotidiano.
De la llamada "Generación del Sesenta" surgen
poetas excepcionales: Rafael Cadenas, Francisco Pérez
Perdomo, Juan Calzadilla, Arnaldo Acosta Bello, Ramón Palomares,
Caupolicán Ovalles, Hesnor Rivera. Entre este grupo de poetas
y el pasado hay que situar a Juan Sánchez Peláez, cuya obra reducida pero de intensa virtud visionaria y metafórica,
de desgarrones existenciales y lirismo atormentado, reconoce como
fuente la generación del sesenta. La breve experiencia de
la revista Cantaclaro (1950), reveló a tres poetas: Rafael
José Muñoz, Jesús Sanoja Hernández y
Miguel García Mackle. Alfredo Silva Estrada se concretó
a crear una obra que se cuenta entre las más coherentes de
la poética venezolana.