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Personalidad


Frecuentemente, cuando se habla sobre la personalidad de alguien, se refiere a lo que diferencia a esa persona de los demás, incluso lo que le hace única. A ese aspecto de la personalidad se conoce como diferencias individuales. Para algunas teorías, esta es la cuestión central de la persona. Éstas prestan una atención considerable a tipos y rasgos de las personas, entre otras características, con los cuales categorizar o comparar. Por ejemplo, algunas personas son neuróticas, otras no; algunas son más introvertidas, otras más extrovertidas, y así sucesivamente.

Sin embargo, los teóricos de la personalidad están también interesados en lo común de las personas. Por ejemplo, ¿qué tienen en común un neurótico y una persona sana? O, ¿cuál es la estructura común en personas que se expresan de forma introvertida y en aquellas otras que se expresan de manera extrovertida? Si uno coloca a las personas en una cierta dimensión (como sano-neurótico o introversión-extroversión) se está diciendo que las dimensiones son algo sobre lo que se puede situar a los sujetos. Ya sean neuróticos o no, todas las personas tienen la capacidad para dirigirse hacia la salud o hacia la enfermedad, y ya sean introvertidos o extrovertidos, todos oscilan entre una vía y la otra.

Otra forma de explicar lo anterior es que los teóricos de la personalidad están interesados en la estructura del individuo y sobre todo sobre la estructura psicológica; es decir, cómo se ensambla una persona, cómo funciona y cómo se disgrega. Algunos teóricos van un paso más allá, sosteniendo que están buscando la esencia de lo que hace a una persona. O dicen que están preocupados por lo que se entiende como ser humano individual. Así, el campo de la psicología de la personalidad se extiende desde la búsqueda empírica simple de las diferencias entre personas hasta una búsqueda bastante más filosófica sobre el sentido de la vida.

¿Que es la personalidad?
No existe una definición universalmente aceptada de personalidad. Derivado del Latín persona, máscara utilizada por los actores en las obras teatrales de la civilización grecorromana, el término extendió su significación, en tiempos de Cicerón, para designar retórica y metafóricamente el rol de todo ser humano en la vida social. En medios no científicos, personalidad engloba las características de singularidad, individualidad, emociones, sentimientos y sensibilidad que otorgan identidad e imagen especiales a los integrantes de los diversos grupos sociales.

Desde tiempos de Sigmund Freud, se ha tendido a definir la personalidad en función de un complejo proceso de desarrollo y maduración, sujeto al influjo de múltiples factores. El aporte freudiano fue un gigantesco paso adelante, pues contribuyó a superar conceptos religiosos y moralistas, teoría que sigue vigente en el presente. Según Freud, el fundamento de la conducta humana se ha de buscar en varios instintos inconscientes, llamados también impulsos, y distinguió dos de ellos, los instintos conscientes y los instintos inconscientes, llamados también, instintos de la vida e instintos de la muerte. La definición de personalidad resulta, en el mejor de los casos, extremadamente amplia y tal vez imprecisa.

Los estudiosos de la psicología continúan tratando de comprender las diferentes personalidades. Hace un siglo los científicos comenzaron a realizar observaciones científicas sistemáticas y a sacar conclusiones de ellas. Algunos teóricos ponen énfasis en las experiencias de la primera infancia, otros en la herencia, y otros atribuyen el papel fundamental al medio ambiente. Hay quienes analizan únicamente como se comportan las personas congruentes en distintas situaciones y momentos y les restan importancia al concepto de una personalidad única y consiente. Pero se debe tener claro que la personalidad es algo único de cada individuo, y es lo que los caracteriza como entes independientes y diferentes.

La personalidad no es más que el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta una persona y persiste a lo largo de toda su vida, a través de diferentes situaciones. Esta definición advierte dos cosas importantes,

     • Primero: Que la personalidad se refiere a aquellos aspectos que distinguen a un individuo de        cualquier otro, y en este sentido la personalidad es característica de una persona.

     • El segundo aspecto es: Que la personalidad persiste a través del tiempo y de las situaciones.

Ese carácter individual o identidad tiene componentes:

Centrales: Rasgos caracterizados fundamentales, es lo que define a la persona, son duraderos.

La personalidad esta determinada por herencia y ambiente.

Periférico: son limitados, cambian, serian (preferencias y aversión)

El individuo no nace con una personalidad nace con cierta dotación que condicionara en desarrollo posterior.

Elementos generales de la personalidad:

Constitución: Conjunto de aspectos exteriores e interiores de base genético-hereditario (origen de la reacción funcional).

Temperamento:

Tono o disposición afectiva, es la naturaleza emocional del individuo. Se nace con el. Forma de reaccionar frente a las emociones y cambios de humor.

Carácter:
Forma concreta y estable que adquiere en un individuo los rasgos afectivos-dinámicos heredados. Surge de la convergencia de factores congénitos y madurativos de la adquisición por educación y experiencias.

Actitudes:

Predisposición a reaccionar frente a determinadas categorías de objetos o de personas, cuenta con tres elementos:

     • Cognitivo: Se refiere a las creencias consistentes del individuo.
     • Afectivo: los sentimientos de placer o displacer.
     • Conductual: acciones o conductas en si.

Aptitud: Capacidad para realizar cierta actividad.

Rasgos: Características constantes del comportamiento del individuo en una gran variedad de situaciones. Son disposiciones latentes, presumibles estables que determina la conducta manifiesta y observable del individuo.

Aspectos que contribuyen en la formación de la personalidad

1.- Desarrollo y Maduración
Numerosos autores han examinado el complejo proceso de crecimiento, desarrollo, maduración y declinación de la personalidad a lo largo del ciclo vital del individuo normal. Tales contribuciones han devenido en una formidable masa de información en torno a la influencia de factores biológicos, psicológicos y socioculturales en los llamados años formativos. Tres autores importantes proponen:

Freud, se fundó en el estudió de las bases del desarrollo psicosexual durante la infancia y la niñez. Los términos oral, anal y fálico han alcanzado popularidad tanto en los círculos científicos como entre al gran público.

Piaget, prestó particularmente atención al desarrollo cognitivo del niño y, como tal, su contribución puede no considerarse vinculados al estudio global de la personalidad.

Erikson, enfatizó la importancia de las influencias sociales en el desarrollo individual, extendiendo la teoría psicoanalítica y describiendo conflictos específicos a cada uno de los ocho estados del desarrollo del individuo, concebidos como polaridades y tareas.

Winnicot, Mahler y Fair Bairn, entre otros proponen la teoría de las relaciones objetales que amplía desde otra perspectiva, las formulaciones freudianas y describe el desarrollo psíquico del individuo como una sucesión organizada y compleja de imágenes internalizadas de la relación del individuo, con los llamados años significativos a lo largo de su vida, muy en particular en los estadios iniciales.

Las investigaciones desde la perspectiva bioconductual, destacan las observaciones en torno a la maduración del SNC y a la ocurrencia de diversos procesos neurofisiológicos y su relación con procesos psicológicos en los dominios efectivos, cognitivo y social, estas se han ampliado significativamente el área de estudio de la personalidad y de su desarrollo.


2.- Factores Prenatales

Es innegable la influencia que los factores genéticos ejercen sobre las características físicas, capacidad intelectual y rasgos de personalidad del individuo. Se sabe que el ambiente prenatal (incluye hábitos dietéticos, salud y enfermedad, status emocional, actitudes, exposición a drogas y radiación), influye favorablemente o no; algunos estudios sugieren que traumas psicológicos en el feto, o alteraciones del proceso de parto, pueden tener ulteriores repercusiones en el desarrollo de la personalidad.

3.- Cultura y Personalidad

Múltiples trabajos de origen antropológico y psicoanalítico se han ocupado de la relación entre cultura y personalidad. Teniendo en cuenta que la cultura se define como un conjunto de normas, valores y pautas de comportamiento se traducen en el modo de vida de un grupo, este concepto es un valioso instrumento para, analizar la socialización de la personalidad. En el proceso de culturación, el individuo aprende las formas de comportamiento admitidas por su grupo y tiende a adoptar el tipo de personalidad que se considera en el desarrollo. La personalidad básica está determinada por las instituciones primarias (familia, instituciones educacionales) y a su vez determina las instituciones secundarias (religiones, mitos, ideologías, valores). En resumen, la formación de la personalidad es inseparable de las condiciones culturales específicas en que se desarrolla, pero dicha influencia no debe entenderse como una acción mecánica de la sociedad sobre el individuo. La diversificación de la cultura e incluso sus contradicciones, contribuyen a la diversificación y a la singularidad de los individuos.

4.- Importancia de Factores Clínicos
Se ha señalado ya que el concepto de personalidad no implica necesariamente la presencia o producción de síntomas clínicos. Sin embargo, su carácter clave en la estructura psicológica del individuo hace que cualquier desorden emocional o mental afecte y se vea afectado por el funcionamiento de la personalidad. Finalmente, es evidente que existe una psicopatología propia de la personalidad, un conjunto de desórdenes o trastornos que pueden alterar severamente la homeostasis del individuo que reviste características sindrómicas peculiares y que requiere un manejo terapéutico complejo y laborioso. Las consecuencias de los desórdenes psicopatológicos de la personalidad, entre muchas es la disminución o pérdida de la flexibilidad para actuar coherentemente en el plano interpersonal, limitada capacidad de enfrentamiento al estrés provocador, propensión a la ansiedad y a la subsiguiente descompensación emocional, dificultades ocupacionales e interpersonales.

Cambios de la Personalidad
La personalidad no es una entidad estática sino que está sometida o transformaciones. Los expertos coinciden en esto, pero discrepan acerca de la cuantía y de los elementos en que se opera el cambio. A veces se describen transformaciones dramáticas de la conducta, atribuidas a sucesos importantes, pero por lo general, los cambios son graduales y requieren un período más o menos largo de incubación. Las transformaciones de la personalidad se realizan dentro de ciertos límites, como los determinados por los factores biológicos, el aprendizaje y otras circunstancias socioculturales. Por ello a pesar, de los cambios, la persona se experimenta a sí misma como idéntica a lo largo del tiempo. El cambio de la personalidad es un hecho derivado de las transformaciones fisiológicas y de la experiencia.

     • Los niños se caracterizan por un
       desarrollo orgánico importante y por una        maduración psíquica considerable.

     • La pubertad implica transformaciones        fisiológicas, hormonales y afectivas        profundas.

     • La vejez tiene la experiencia del declive       físico, de la enfermedad y de la muerte.

Es explicable que todos estos cambios tengan algún efecto sobre la personalidad. La experiencia muestra que la personalidad puede ser influida en gran medida por factores ambientales.

Temperamento y Carácter
Algunos psicólogos, sobre todo europeos, acostumbran a utilizar como sinónimos los términos de personalidad, temperamento y carácter. No obstante otros psicólogos, principalmente americanos no comparten este uso por entender que el significado de cada uno de estos términos posee una sección específica.

¿Que es el Temperamento?
Esta constituido por aquellos aspectos motivacionales y emotivos del individuo, en gran parte determinados por factores biológicos o constitucionales. La doctrina más antigua de Occidente está representada por la teoría de los cuatro humores que fue propuesta en Grecia por Hipócrates, hacia en año 400 a .C. Hipócrates es considerado como el padre de la medicina occidental y su teoría de los humores fue desarrollada por Galeno, médico romano del siglo II. Fue un dogma de aceptación universal que dominó la ciencia durante siglos. La suposición básica era que el predominio de uno de los humores daba lugar a un temperamento determinado. Su interpretación enseña que todas las cosas están compuestas de cuatro elementos, los humores: la sangre, la flema o pituita, la cólera o bilis y la melancolía o atrabilis. Antiguamente se denominaba humor a cada uno de los líquidos de un organismo vivo.

Humor
Órgano
Cualidad
Temperamento
Características
Sangre
hígado
calor y húmedo
sanguíneo
valiente, optimista, romántico
flema
cerebro/pulmón
frío y húmedo
flemático
calmado, indiferente
bilis amarilla
vesícula biliar
caliente y seco
colérico
fácil de enojar, mal temperamento
bilis negra
bazo
frío y seco
melancólico
abatido, soñoliento, irritable

Entre los psicólogos que han utilizado ampliamente los cuatro temperamentos se encuentran los que proponen la teoría conductista. La división clásica de los temperamentos parte de una información válida todavía en la psicología actual: la influencia de los procesos bioquímicos del organismo en la determinación del comportamiento. El influjo de lo somático en lo psíquico y mantienen innegables coincidencias con la doctrina clásica. Según esto, se entiende por temperamento.

¿Qué es el Carácter?
Los términos carácter y personalidad a veces se utilizan indistintamente, aunque también suelen distinguirse. El término carácter tiene origen en el griego y significa marca grabada, señal que se esculpe o dibuja en algún objeto. En su aceptación psicológica pasó a denominar el estilo de vida o el sello personal que se pone de manifiesto en el comportamiento del individuo. La preocupación por el carácter, en su aceptación psicológica, se remota a la antigua Grecia. El autor mas conocido fue Teofrasto, discípulo de Aristóteles, a quien se debe la obra que lleva por título Caracteres en la que se presentan 30 descripciones de otros tantos tipos psicológicos.

El término carácter en psicología ha adquirido un significado especial añadido a la aceptación primitiva de marca o sello, como el modo específico de comportamiento del individuo determinado por sus cualidades morales. En este sentido supone una valoración, esto es, una disposición a clasificar positiva o negativamente determinadas situaciones o entidades. El valor reside en la capacidad del sujeto sobre las propiedades placenteras o displacenteras de un objeto determinado. Se incluye un criterio valorativo que conlleva un juicio de valor sobre la personalidad. Toda valoración implica un criterio sociocultural. Pero lo que para una cultura puede ser valioso puede no serlo para otra. Allport define el carácter como personalidad valorada y la personalidad como carácter no valorado. Sin embargo, y aún admitiendo este marco, las definiciones del carácter pueden ser bastante diferentes, de acuerdo con el criterio de valoración elegido. El carácter no se toma aquí como una parcela de la personalidad, sino como la personalidad misma que es valorada positivamente o negativamente.


Teorías de la Personalidad
A lo largo de la historia diferentes corrientes de la psicología han intentado definir y delimitar el campo de la personalidad, de las cuales actualmente se mantienen vigentes:


 
 

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