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Los Valores, la Moral y la Ética

Los valores, forman parte de los objetos, acciones y actitudes que el ser humano persigue por considerarlos valiosos. Dentro de este rubro se encuentran: La salud, riqueza, poder, amor, virtud, belleza, inteligencia, cultura, entre otros. En fin, todo aquello que en un momento se desea o aprecia. La clasificación de los valores en una escala preferencial, está a cargo de la disciplina denominada: " Axiología o Teoría de los Valores". La Axiología es una rama de la Ética, la cual a su vez, depende de la Filosofía. Por otra parte, los principios son aquellos valores que se recibe en la primera infancia.

Inculcados por los padres, maestros, religiosos y por la sociedad. Estos valores no los se cuestionan, pues forman parte de la esencia misma del criterio y de la conciencia individual. Así, La moral y la ética, son disciplinas normativas que definen el bien y el mal, y que encaminan al individuo hacia los valores. Sin embargo son diferentes en lo siguiente: La Ética se afinca en la razón, y depende de la filosofía. La Moral se apoya en las costumbres, y la conforman un conjunto de elementos normativos que la sociedad acepta como válidos.

Los Valores
Los valores están presentes desde los inicios de la humanidad. Para el ser humano siempre han existido cosas valiosas: el bien, verdad, belleza, felicidad, virtud, y muchas otras. La génesis del valor humano se desprende del vocablo latín aestimable que le da significación etimológica al término sin consideración filosófica. Pero con el proceso de generalización del pensamiento humano adquiere su interpretación filosófica. Aunque es solo en el siglo XX cuando comienza a utilizarse el término axiología (del griego axia, valor y logos, estudio), añadiéndole así un sentido científico, ya que la axiología es la ciencia que se dedica al estudio de los valores.

En los tiempos antiguos los problemas axiológicos interesaron a los filósofos, por ejemplo: desde Sócrates eran objetos de análisis conceptos tales como "la belleza", "el bien", "el mal". Los valores fueron del interés además de representantes de la filosofía como Platón para el cual valor "es lo que da la verdad a los objetos cognoscibles, la luz y belleza a las cosas, etc., en una palabra es la fuente de todo ser en el hombre y fuera de él". A su vez Aristóteles abordó en su obra el tema de la moral y las concepciones del valor que tienen los bienes.

En el Modernismo resurge la concepción subjetiva de los valores, retomando algunas tesis aristotélicas. Hobbes en esta etapa expresó: "lo que de algún modo es objeto de apetito o deseo humano es lo que se llama bueno y el objeto de su odio y aversión, malo; y de su desprecio, lo vil y lo indigno. Pero estas palabras de bueno, malo y despreciable siempre se usan en relación con la persona que los utiliza. No son siempre una regla de bien, si no tomada de la naturaleza de los objetos mismos". A fines del siglo XIX y principios del XX con estos aportes del marxismo se comienza a abordar el concepto de valor sobre la base de la relación sujeto-objeto. Los valores surgen en la relación práctico - objetal y no en el simple conocimiento de las cosas por el individuo. Son el resultado de la actividad práctico del ser humano.

En valor también pueden convertirse en determinadas formaciones espirituales las ideas, las teorías. Pero aún estos fenómenos espirituales siendo subjetivos por su existencia, sólo se convierten en valor en la medida en que se correspondan con las tendencias del desarrollo social. De tal forma los valores no existen fuera de las relaciones sociales, de la sociedad y el ser humano. El valor es un concepto que por un lado expresa las necesidades cambiantes del ser humano y por otro fija la significación positiva de los fenómenos naturales y sociales para la existencia y desarrollo de la sociedad. En la actualidad, es un sistema subjetivo y se refiere a la forma en que se refleja en la conciencia la significación social ya sea individual o colectiva. Estos valores cumplen una función como reguladores internos de la actividad humana, y pueden coincidir en mayor o menor medida con el sistema objetivo de valores.

¿Qué se entiende por valor?
Se considera "Valor" a aquellas cualidades o características de los objetos, de las acciones o de las instituciones atribuidas y preferidas, seleccionadas o elegidas de manera libre, consciente, que sirven al individuo para orientar sus comportamientos y acciones en la satisfacción de determinadas necesidades. Los Valores son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. En sentido humanista, se entiende por valor lo que hace que un individuo sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella. El valor se refiere a una excelencia o a una perfección. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. La práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras que el contravalor lo despoja de esa cualidad.

Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. La sociedad exige un comportamiento digno en todos los que participan de ella, pero cada persona se convierte en un promotor de Valores, por la manera en que vive y se conduce.
"Todo valor supone la existencia de una cosa o persona que lo posee y de un sujeto que lo aprecia o descubre, pero no es ni lo uno ni lo otro. Los valores no tienen existencia real sino adheridos a los objetos que lo sostienen. Antes son meras posibilidades."

La visión subjetivista considera que los valores no son reales, no valen en sí mismos, sino que son las personas quienes les otorgan un determinado valor, dependiendo del agrado o desagrado que producen. Desde esta perspectiva, los valores son subjetivos, dependen de la impresión personal del ser humano.

La escuela neokantiana afirma que el valor es, ante todo, una idea. Se diferencia lo que es valioso de lo que no lo es, dependiendo de las ideas o conceptos generales que comparten las personas. Algunos autores indican que "los valores no son el producto de la razón"; no tienen su origen y su fundamento en lo que muestran los sentidos ; por lo tanto, no son concretos, no se encuentran en el mundo sensible y objetivo . Es en el pensamiento y en la mente donde los valores se aprehenden, cobran forma y significado. Por su parte, la escuela fenomenológica, desde una perspectiva idealista, considera que los valores son ideales y objetivos; valen independientemente de las cosas y de las estimaciones de las personas. Así, aunque todos sean injustos, la justicia sigue teniendo valor. En cambio , los realistas afirman que los valores son reales; valores y bienes son una misma cosa. Todos los seres tienen su propio valor.

¿ Cuáles son las caracter ísticas de los valores?
¿Qué hace que algo sea valioso? La humanidad ha adoptado criterios a partir de los cuales se establece la categoría o la jerarquía de los valores. Algunos de esos criterios son:

     • Durabilidad: los valores se reflejan en el curso de la vida. Hay valores que son más permanentes         en el tiempo que otros. Por ejemplo, el valor del placer es más fugaz que el de la verdad.

     • Integralidad: cada valor es una abstracción íntegra en sí mismo, no es divisible.

     • Flexibilidad: los valores cambian con las necesidades y experiencias de las personas.

     • Satisfacción: los valores generan satisfacción en las personas que los practican.

     • Polaridad: todo valor se presenta en sentido positivo y negativo; Todo valor conlleva un         contravalor.

     • Jerarquía: Hay valores que son considerados superiores (dignidad, libertad ) y otros como         inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales). Las jerarquías de valores no         son rígidas ni predeterminadas; se van construyendo progresivamente a lo largo de la vida de         cada persona.

     • Trascendencia: Los valores trascienden el plano concreto ; dan sentido y significado a la vida         humana y a la sociedad.

     • Dinamismo: Los valores se transforman con las épocas.

     • Aplicabilidad: Los valores se aplican en las diversas situaciones de la vida; entrañan acciones         prácticas que reflejan los principios valorativos de la persona.

     • Complejidad: Los valores obedecen a causas diversas, requieren complicados juicios y         decisiones.

¿Cómo se clasifican los valores? ¿Cuáles tipos de valores existen?
No existe una ordenación deseable o clasificación única de los valores; las jerarquías valorativas son cambiantes, fluctúan de acuerdo a las variaciones del contexto. Múltiples han sido las tablas de valores propuestas. Lo importante a resaltar es que la mayoría de las clasificaciones propuestas incluyen la categoría de valores éticos y valores morales. La jerarquía de valores según Scheler (1941) incluye:

     1. Valores de lo agradable y lo desagradable;
    2. Valores vitales;
    3. Valores espirituales: lo bello y lo feo, lo         justo y lo injusto, valores del conocimiento         puro de la verdad, y
    4. Valores religiosos: lo santo y lo profano.

Rokeach (1973) formuló valores instrumentales o relacionados con modos de conducta (valores morales) y valores terminales o referidos a estados deseables de existencia (paz, libertad, felicidad, bien común). La clasificación detallada que ofrece Marín Ibáñez (1976) diferencia seis grupos:

     1. Valores técnicos, económicos y utilitarios;
    2. Valores vitales (educación física, educación para la salud);
    3. Valores estéticos (literarios, musicales, pictóricos);
    4. Valores intelectuales (humanísticos, científicos, técnicos);
    5. Valores morales (individuales y sociales); y
    6. Valores trascendentales (cosmovisión, filosofía, religión).

No sabemos vivir sin valorar
Valoramos y somos valorados. Se valoran las acciones de los otros, se valoran las personas del entorno y se valoran los objetos que nos rodean; simultáneamente, los otros valoran nuestras acciones y valoran nuestra persona. Los humanos no saben vivir sin valorar; no se tiene una actitud indiferente y pasiva frente a la realidad, sino que se la siente bella o fea, buena o mala, agradable o penosa, como noble o vil. Se atribuye un valor a una acción cuando se afirma que es buena, se atribuye un valor a una persona cuando se dice que es bella, se atribuye un valor a un objeto cuando se afirma que es útil. Pero las cualidades buena, bella y útil aplicadas a una acción (por ejemplo, ayudar a un amigo), a una persona o a un objeto (mis zapatos) no son visibles como lo son las acciones o las personas, ni se pueden tocar como se pueden tocar los objetos. Un valor es, pues, una cualidad, una propiedad o una característica que, atribuida a acciones, personas u objetos, justifica una actitud positiva y preferencial hacia ellos.

¿Cómo Valora el Ser Humano?
¿Cómo expresa sus valoraciones? El proceso de valoración del ser humano incluye una compleja serie de condiciones intelectuales y afectivas que suponen: la toma de decisiones, la estimación y la actuación.

     • Las personas valoran al preferir, al estimar, al elegir unas cosas en lugar de otras, al formular        metas y propósitos personales.

     • Las valoraciones se expresan mediante creencias, intereses, sentimientos, convicciones,        actitudes, juicios de valor y acciones.

     • Desde el punto de vista ético, la importancia del proceso de valoración deriva de su fuerza        orientadora en aras de una moral autónoma del ser humano.



 
 

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