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Niveles y bases de la conducta


Las conductas humanas representan el conjunto de reacciones psíquicas de los seres superiores, que permiten mantener relaciones con el medio, sostienen el fenómeno de la vida y aseguran su continuidad. Es el modo de ser del individuo y el conjunto de acciones que realiza con el fin de adaptarse a un entorno. Es la respuesta a una motivación, traduciéndose motivación como todo lo que impulsa a un individuo a realizar una conducta.

La conducta del individuo, cuando se considera en un espacio y un tiempo determinado se conoce como comportamiento.
La conducta ha sido objeto de estudio de la psicología desde sus inicios. John B. Watson, representante de la psicología de la conducta o conductismo, postulaba que la psicología, en lugar de basarse en la instrospección, debía limitar su estudio a la observación del individuo en una situación determinada. El estudio de la conducta investiga la evolución de ciertas etapas formativas en el individuo, como la infancia o adolescencia, y va unido al estudio del desarrollo físico desde el nacimiento hasta la muerte.

El conductismo se desarrolló a comienzos del siglo XX, la conducta ha sido objeto de estudio de la psicología desde sus inicios. Su figura más destacada fue el psicólogo estadounidense John B. Watson, quien postulaba que la psicología, en lugar de basarse en la introspección, debía limitar su estudio a la observación del individuo en una situación determinada. En aquel entonces, la tendencia dominante en la psicología era el estudio de los fenómenos psíquicos internos mediante la introspección, método muy subjetivo. Watson no negaba la existencia de los fenómenos psíquicos internos, pero insistía en que tales experiencias no podían ser objeto de estudio científico porque no eran observables. Este enfoque estaba muy influenciado por las investigaciones pioneras de los fisiólogos rusos Ivan Pavlov y Vladimir M. Bekhterev sobre el condicionamiento animal.

El enfoque de Skinner, se conoció como un conductismo radical, semejante al punto de vista de Watson. Skinner, sin embargo, difería de Watson en que los fenómenos internos, como los sentimientos debían excluirse del estudio. Sostenía que estos procesos internos debían estudiarse por los métodos científicos habituales, haciendo hincapié en los experimentos controlados tanto con animales como con seres humanos.

Las investigaciones de Skinner con animales, se centraban en el tipo de aprendizaje, conocido como condicionamiento operante o instrumental. Este ocurre como consecuencia de un estímulo provocado por la conducta del individuo. Los experimentos probaron que los comportamientos más complejos como el lenguaje o la resolución de problemas, podían estudiarse científicamente a partir de su relación con las consecuencias que tiene para el sujeto, ya sean positivas (refuerzo positivo) o negativas (refuerzo negativo), el ser del individuo y el conjunto de acciones que con el fin de adaptarse a un entorno. Así, el individuo da una respuesta a una motivación, traduciéndose motivación como todo lo que impulsa a un individuo a realizar la conducta. La conducta de un individuo, cuando se considera en un tiempo y espacio determinados se conoce como comportamiento.

Hay situaciones o circunstancias (alimentos preferidos, sed, apetito, inapetencia, entre otros) que influencian las condiciones o estados de la motivación en que se encuentra un individuo (factores de la motivación). La modificación de estos estados actuales sobre el substrato sensorial – motor, son las bases de las conductas, lleva al desarrollo de una conducta determinada (ver Figura 1).
(Figura 1)


Cada individuo está dotado de un amplio conjunto de disposiciones que permiten, en situaciones adecuadas, convertir en actos las necesidades y deseos, es allí cuando se dice que la motivación esta activada y entonces puede ser objeto de la investigación experimental. Como es el caso del niño cuando comienza a hablar y se estudian los factores biológicos, sociales y psíquicos que le permiten hacerlo y que lo llevan a descubrirlo a una determinada edad, y no en cualquier momento de su vida. Las motivaciones son formas de conductas específicas que se presentan ante determinados cambios entre los cuales, se pueden mencionar:

     • Cambios homeostáticos: Generan
       impulsos, apetito, sed, respiración, sueño,        entre otros.

     • Ciertos estímulos externos: Generan        conductas agresivas, de apareamiento, o
       de exploración.

     • Otros estímulos: Que generan apetitos o        búsquedas de recompensas.

     • Ciertas señales: Provocan apetitos        específicos (conducta de apetito)
       originados por motivaciones específicas.


     • Conductas motivadas aprendidas: En este caso no existe un objetivo inmediato a alcanzar, pero        a través de reflejos condicionados o conductas instrumentales objetivadas, a través de        experiencias precedentes, se introducen determinadas conductas que se necesita reproducir.        Algunos de los logros alcanzados se transforman en reforzadores positivos, llamados        recompensas, que implican la obtención de un placer. Entre ellos se encuentran: necesidad de        seguridad, de aprobación, de interrelaciones, de amor, aspiraciones, poder, entre otras.

Cuando algunos objetivos son particularmente atractivos de lograr, se les denomina incentivos. Sin embargo, no siempre, las conductas motivadas logran cumplir sus objetivos. Así, un alimento o pareja sexual puede no estar disponible de modo que el sujeto debe buscarlos o luchar por ellos. Se desarrolla entonces, una conducta más flexible, la conducta de apetito que va a llevar, al logro final de los objetivos. Estas conductas de apetito presentan, en paralelo, cambios endocrinos y/o del sistema nervioso autónomo que las hacen más eficientes.

Factores que determinan las conductas:
Toda conducta está determinada por múltiples factores: los genéticos o hereditarios y los situacionales o del medio. Los primeros se refieren a la conducta innata (instintiva) que existe desde el nacimiento; los segundos, a la conducta concreta que se da ante una determinada situación (aprendida). Durante mucho tiempo se pensó que gran parte de la conducta humana era instintiva: el individuo a lo largo de su vida llevaba consigo un repertorio de respuestas organizadas que se adecuaban a las diferentes situaciones. Hoy se sabe que a los instintos se superponen las respuestas aprendidas, y que la conducta instintiva es característica de las especies animales, aunque estas puedan también desarrollar pautas de conductas aprendidas.

Factores orgánicos de las conductas.
Para que existan reacciones psíquicas que permitan al organismo mantenerse en contacto con el medio, existen relaciones más complejas que los intercambios metabólicos o comportamientos. Para que los fenómenos sostengan la vida y aseguren su continuidad, es necesario que exista un órgano capaz de realizarlas. En los seres inferiores, unicelulares, es la totalidad del organismo el que reacciona. En los animales superiores, sus reacciones van dirigidas y controladas por el sistema nervioso, y son las conductas.

Los seres vivos están provistos de millones de células las cuales se distribuyen adquiriendo funciones diversas en tejidos, aparatos, órganos y sistemas. Unas se encargan de la digestión: aparato digestivo; otras de la circulación sanguínea: aparato circulatorio; otras de movimiento: sistema locomotor, entre otras y por último, otras de la percepción de estímulos, de su transmisión por el organismo y, finalmente de la producción de hechos psíquicos: el sistema nervioso, a través de las neuronas, siendo sus funciones las de incentivar directamente el comportamiento adaptativo del ser humano.
El organismo humano funciona como un todo, lo cual significa que tanto las funciones orgánicas como las psíquicas, se fusionan, compenetrándose de tal modo que es difícil saber a cual de las dos categorías pertenecen los resultados. Si por ejemplo una persona está en peligro puede sentir miedo, emoción, expresándose en el organismo por medio de: palidez, palpitaciones, disturbios intestinales, entre otros, pudiendo llegar en algunos casos a la gravedad, el colapso o incluso la muerte. Por el contrario, enfermedades de órganos: hígado, pulmones, corazón, entre otros, provocan trastornos de humor, carácter y hasta la actividad mental. Estos dos ordenes de hecho: psíquicos con influencia orgánica, orgánicos con influencia psíquica, demuestra que el aspecto psíquico y orgánico nunca están separados.

De modo que el sistema nervioso central es la parte especializada del organismo que coordina la acción de los órganos y aparatos de la estructura somática, hace posible la producción de hechos psíquicos y convierte a estos en funciones orgánicas: movimientos coordinados de los músculos para huir o luchar, por ejemplo, o a las funciones orgánicas en psíquicas: angustia, por ejemplo, cuando ante el miedo los latidos del corazón se aceleran demasiado o tienden a desorganizarse.

El sistema nervioso se divide en:

Sistema Nervioso Central:
     • Encéfalo
     • Médula espinal
Cuyas funciones son las de organizar las conductas de los seres superiores, como percibir estímulos, trasmitir los impulsos nerviosos a los centros de elaboración, producir los impulsos efectores y transmitirlos a los músculos esqueléticos.
Sistema Nervioso Periférico:
     • Nervios craneales
     • Nervios raquídeos
Quienes reciben y transmiten, hacia el Sistema Nervioso Central los impulsos sensitivos, y hacia los órganos efectores los impulsos motores.
Sistema Nervioso Vegetativo:
     • Tronco simpático
     • Ganglios periféricos
Aseguran la resistencia de las funciones orgánicas, necesarias para las conductas. Este sistema, se le llama también autónomo está relacionado con las glándulas, el corazón, los vasos sanguíneos y músculos lisos. Es el sistema de la vida de relación, porque la principal de sus funciones es el mantenimiento del equilibrio entre las necesidades y posibilidades del organismo y los estímulos que provienen del medio que los rodea.
Sistema Glandular:
Las Glándulas:
     • De secreción interna (Endocrinas)
       Su secreción es vertida al torrente sanguíneo y llevada a todo el organismo.        Ellas son: tiroides, paratiroides, hipófisis, las adrenales, la pineal y el timo.

     • De secreción externa (Exocrinas) Su secreción es expulsada a la        superficie externa del cuerpo. Son: las digestivas, las sudoríparas, las        sebáceos y las lacrimales.

Otras glándulas como el páncreas, ovarios y testículos pueden verter su secreción tanto interna como externamente. Todas ellas producen hormonas, sustancias químicas que actúan correlativamente con los sistemas nerviosos en la realización de las conductas. Las hormonas intervienen en el mantenimiento del equilibrio interno y se relacionan con las diversas funciones metabólicas.

Factores ambientales:

El organismo mantiene la integridad de sus funciones gracias a la acción conjunta de los sistemas nerviosos y endocrinos, esta actividad representa las bases orgánicas de las conductas. No obstante, el ser humano es un ser bio–psico–social que se desarrolla en un medio que le provee diversas posibilidades de adaptación, es decir, su conducta está condicionada, en parte, por el ambiente que le rodea, como estímulos externos.

Así, el sistema nervioso es incapaz de activarse por sí mismo, sus funciones son desencadenadas por estímulos internos del organismo y por estímulos externos. Los estímulos internos informan al cerebro del estado y posición de las partes del organismo, sus variaciones normales o patológicas. Para que exista un equilibrio interno, debe existir una relación adecuada entre los medios orgánicos, las funciones y los estímulos provenientes del ambiente, logrando una adaptación adecuada a las condiciones que lo rodean. Para adaptarse necesita conocer las condiciones de ese medio, la cual viene a ser reflejado a través de los estímulos externos, de la realidad ambiental.

La realidad ambiental es muy diversa, implica todo lo físico, cósmico, interhumano, y social, el medio familiar, geográfico, cultural, la sociedad en general, la civilización, entre otros. La importancia de los estímulos es tan amplia, que sin ellos el individuo no podría desarrollar las conductas que lo caracterizan, sobre todo las intelectuales. Es el medio social el que pone en marcha las posibilidades humanas de acción mental o psíquica del cerebro, casos espectaculares son prueba de ello en el que se han encontrado niños abandonados desde temprana edad y criados por animales, como sucedió con los niños lobos en la India, quienes a pesar de ser humanos física y orgánicamente, sus conductas eran las de animales, su lenguaje, el de los lobos.

Los factores ambientales más importantes en relación a su influencia conductual en los niños son:

     • El medio físico o geográfico formado por factores climáticos, geográficos, temperatura,        entre otros, puede influenciar directamente sobre costumbres alimenticias, vestido, hábitos de        trabajo y otros.

     • La familia el niño adquiere los primeros contactos con el ambiente, a través de sus padres y        familia, desarrollando de esta manera conductas adaptativas que pueden ser positivas o        negativas, dependiendo si las primeras experiencias son gratificantes o no. Es por ello, que en el        seno familiar deben reforzarse valores como el amor, comprensión, paz, respeto y solidaridad.        Evitando la falta de comunicación, división e inestabilidad.

     • La escuela representa un segundo
       hogar para el niño, el inicio de nuevas        relaciones con el ambiente. En ella el niño
       se enfrenta a situaciones de stress,
       rivalidad, competencia, entre otras. La        escuela debe orientar y acompañar los        procesos, desarrollar capacidades
       físicas, intelectuales, psíquicas y
       morales, también debe desarrollar pautas        conductuales que le capaciten para una        adecuada convivencia en la sociedad.


     • El grupo proporciona condiciones para lograr la integración social, modelan el        comportamiento y la personalidad, a través de la imitación, sugestión, aceptación, entre otros.

     • La sociedad y la comunidad su influencia sobre el individuo es muy diversa, se manifiesta a        través de los medios de comunicación, las instituciones, clases sociales, normas y presiones.        Cada subcultura puede fomentar el desarrollo de aptitudes y rasgos de personalidad        características.

     • La cultura determina las actitudes, tradiciones, pautas de juicios, conceptos espaciales,        preferencias y formas de reacción emotiva.

     • La religión les propone modelos de conducta y normas de actuación.

Clasificación de las conductas
La actividad psíquica del individuo viene dada por la existencia de órganos del sistema nervioso y por la posibilidad de desarrollar conductas complejas (intelectuales) que permitan desarrollar un equilibrio con el medio. De aquí que las conductas presenten una serie de comportamientos más simples y automáticos, (los reflejos), hasta las más complejas y variables (la inteligencia). El comportamiento reflejo se desencadena por un estimulo que responde a la formula fisiológica E = R (Estimulo = Respuestas). Sin embargo, existe una lucha permanente entre el aspecto automático de las conductas humanas, las reacciones orgánicas y las exigencias del medio en cuanto a cambio y adecuación a nuevas situaciones. Partiendo de esta base, de los comportamientos reflejos comunes a todos los seres vivos, existen diferentes tipos de conductas:

Tipos de Conductas

Conductas perceptivas:
Cuya definición viene dada por el conjunto de actividades que desembocan en una representación concreta del mundo exterior, la forma en que lo reconocemos, por medio de los sentidos. Entre ellas tenemos la percepción visual, táctil, entre otras.
Conductas voluntarias:
Son aquellas que permiten la ejecución de actos deliberados, complejos e intelectualmente determinados. Representan la combinación intelectual de las conductas perceptivas, adecuándolas a la realización de algo voluntariamente deseado, y no por simple influjo de estímulos internos o externos.
Conductas mnemónicas:
Están determinadas por la actividad de la memoria, ayudando al individuo en la inserción en el mundo.
Conductas inconscientes:
Son las que representan una adaptación inmediata, a una situación dada, ejemplo de ello, sería la madre cuando despierta al oír el llanto de su hijo e instintivamente sabe qué debe hacer para calmarlo.
Conductas comunicativas:
Representadas por la acción del lenguaje, cuya forma adquiere valor de un símbolo inteligible; gestos, palabras, escritura, entre otras.
Conductas adaptativas:
Corresponden al comportamiento motivado, el aprendizaje, la memoria, y que se extienden a las formas superiores del pensamiento. Son las que sirven para insertar al individuo a la sociedad.
Conductas creadoras:
Son aquellas, a través de las cuales el ser humano estructura su pensamiento creador, es la imaginación.

Toda conducta desde la más elemental hasta la más compleja, tiene su origen en el aspecto biológico u orgánico y en el escenario ambiental. El individuo conforme va madurando, va desarrollando una serie de conductas aprendidas, que le permitirán adaptarse al medio como un ser social. Por tanto la conducta humana, viene a ser una conducta consciente, inteligente, comunicativa, racional, adaptativa y creadora.

 
 

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